

Carlos Tevez se incorporó en 2007 al Manchester United. Pero su historia comenzó antes. Mucho antes. Mejor dicho, 5 años antes. Y tuvo varios acercamientos. Hasta que, finalmente, pudo vestir la camiseta roja.
El principio
En agosto de 2002, pocos sabían quién era Carlos Tevez. Eso se debe a que, a pesar de aportar ciertos destellos, empezó a moldearse como figura en el Apertura de aquel año, ganado por Independiente. Los que lo conocíamos era, mayormente, por integrar la selección Sub 17 con varios ilustres, como Javier Mascherano o, quizá Maxi López; y otros desconocidos, como un tal Mauro Fanari, a quién le debemos el pase a las semifinales contra Francia. Justamente, en la semifinal, Carlitos metió el único gol que no bastó, porque ellos ganaron por 2 a 1. Bueno, volviendo al episodio, Boca iba a Manchester, para jugar un amistoso ante los Diablos Rojos. El entrenador de Boca, Oscar Tabárez, mandó a la cancha a aquel pibe de 18 años. El jugador argentino, a pesar de ser expulsado por un foul al colorado Paul Scholes, y de perder 2 a 0, no fue un mal día para Tévez: fue de lo mejorcito y, además, se llevó la casaca de David Beckham, en su último año como jugador del Manchester. Nunca supo que iba a vestir la camiseta que usó Beck (bah, del club, porque la 7, después de Beckham, la usó -y de hecho la usa- Cristiano Ronaldo).

En Brasil
Según cuenta la historia, la conferencia de prensa del Corinthians era temprano. Y uno de los que tuvieron que "dar la cara" era Carlitos. Como Tevez no sabía que ponerse, agarró lo primero que encontró. Y entre esas cosas estaba una campera del Manchester. Y se armó flor de revuelo. Por ese motivo tuvo que pagar una multa de 20 lucas verdes.

El último partido
5 años después de la visita de Boca, Tevez volvía a Old Trafford. Pero la camiseta que vestía era la del West Ham. Manchester no se jugaba a nada, ya que salió campeón una fecha antes. Pero los Hammers si. Tenían que ganar para zafar del fantasma del descenso. Casualmente, Carlitos se fue al casino donde los jugadores de los diablos rojos para felicitarlos por el título. ¿Viveza criolla? Puede ser. En el partido decisivo, West Ham ganó y zafó. Y el gol lo metió... Tevez. Y además, ese fue el último partido en West Ham. Y pasó al Manchester.

¿Se repite la historia?
El primer año de Tevez fue inmejorable. Fue pilar para ganar la Champions y la Liga. Pero el segundo distó de serlo. Quizá la madre de este mal se llame Dmitar Berbatov. El búlgaro fue contratado el año pasado, y pagó una gran suma para tenerlo. Y encima el tipo está en un gran nivel. Pero Tevez, cuando entró, no decepcionó: un ejemplo puede ser el partido de ida contra el Porto, en el cual Carlitos fue suplente, y cuando entró, metió el 2 a 1. A pesar de ello, los ingleses dudan de usar la opción de compra (a pesar de la insistencia de varios, como Wayne Rooney, quizá el mejor compañero de ataque que tuvo). Y el Real Madrid puede ser su próximo destino. Y da la casualidad que en el amistoso que jugó con Boca, le dió su camiseta, previo pedido, a Ruud Van Nistelrooy, actual delantero del merengue. No se sabe que va a pasar después. Pero pensemos en presente, y si es que la relación Cristiano Ronaldo-Ferguson se corta definitivamente (como pasó con los ya mencionados Beckham y Van Nistelrooy), quizá mande a Berbatov en el lugar del portugués, y vuelva a ser titular. Bueno, son suposiciones, pero pueden pasar. Esta historia continuará. Se los aseguro.
Santiago Ludueña

1 motivaciones:
esta un poco sobrevalorado.
Publicar un comentario en la entrada