24 de junio de 2009

SI A LA QUITA DE PUNTOS




Se deben quitar puntos ante los hechos de violencia.


En el momento que explotó la bomba, apenas finalizado el primer tiempo, Fiorentina ganaba 2-1. Ya había ganado de visitante, en Zürich, 2-0, el Grasshopper tenía solamente 45 minutos de vida en la copa Uefa 98-99 y sus chances de enfrentar a Bordeaux en tercera ronda se esfumaban. Luego de la explosión se suspendió el partido.


El Comunale Artemio Franchi estaba pagando la última fecha de suspensión por los actos de violencia ocurridos la temporada anterior en un partido por la ya extinguida copa de ganadores de copa. Por eso Fiorentina jugaba de local en Salerno. Si bien la Salernitana es un odiado rival de los florentinos, la squadra viola se mostró solidaria y decidió ser local en esta ciudad del sur de Italia para recaudar fondos in situ que permitan un alivio económico a esa zona tan castigada por las excepcionales inundaciones que ocurrieron en esos días.


La agresión estaba orientada al equipo violeta. Dejó al belga-brasileño Oliveira temporalmente sordo de un oído e hirió en la rodilla al árbitro asistente. Al parecer fue perpetrada por un tifoso salernitano. Sin embargo la Comisión Disciplinaria y de Control de la UEFA dictaminó que Fiorentina era responsable por el orden y seguridad, tanto dentro como alrededor del estadio, antes, durante y después del partido ante incidentes de cualquier tipo; y le dio el partido por ganado a Grasshopper por 3-0 y la Fiorentina, (que también lideraba la serie A) quedó afuera. Corta.


Seguramente habrá mil opiniones y discusiones acerca de la justicia de este fallo, pero no podemos dudar de que va al fondo de la cuestión, a donde duele, y que sin dudas motiva a los dirigentes de Fiorentina y del resto de los equipos de Italia y Europa a esforzarse más.

Lamentablemente en Argentina la violencia no tiene costos para la dirigencia, por lo tanto, tampoco motiva a los dirigentes a erradicarla. No hace falta que nos pongamos a enumerar los episodios violentos en nuestro país y los castigos recibidos por los clubes (que son sospechados promotores del asunto).


Los propios y verdaderos hinchas de un equipo, también actuarían como controladores y quizás influirían y condenarían los hechos menores de violencia que se repiten domingo a domingo si existiese el riesgo real de la pérdida de puntos. Eso duele.


Quizás lo que voy a decir pueda sonar fuerte y no es una acusación porque no conozco a los involucrados, pero me atrevería a decir que quizás a algún dirigente de Huracán no le duele tanto la muerte de dos personas como le dolería una quita de puntos que los deje afuera de la lucha del campeonato. La violencia no ocurre de casualidad sino porque no tenemos la real motivación de combatirla.



Juan Pablo Serra




2 motivaciones:

Homero dijo...

por fin estamos de acuerdo en algo.
SI A LA QUITA DE PUNTOS

Esteban dijo...

entonces al tomba, que le saquen los ptos del partido contra los tucumanos en mendoza...