
Muy acertada es la diferencia que muchos hacen entre jugar bien y jugar lindo.
Sobrados ejemplos existen acerca de equipos que juegan bien, son exitosos y ganadores y no necesariamente juegan lindo.
El Boca de Bianchi, el Velez de hoy, la Selección de Paraguay, el Racing de Caruso y muchos otros equipos alrededor del mundo se han preocupado por jugar bien sin tener en cuenta el factor estético. Sabiendo que quizás el “Jogo Bonito” no lleva a ningún lado por sí mismo.
No somos pocos los amantes de la estética, los que creemos en la armonía de las formas como componente fundamental de la belleza; los que ayer perdimos una decisiva batalla.
Sentimos que se nos escapó, por poco, por muy poco. Pero mucho peor es que sentimos que la historia es irrepetible y que de un plumazo nos quitaron la posibilidad de poder disfrutar del dulce sabor de la victoria no a cualquier precio.
Nos privamos de algo único, de disfrutar de la gloria de un equipo cuyo único argumento fue el jugar lindo.
El Barcelona (ícono mundial del “Jogo Bonito”) pudo haber perdido la final de la Champions, pero se sabía de antemano, que además de jugar hermoso, el Barsa tenía a los mejores jugadores, que tenía un excelente material para jugar a lo que jugaba y para merecer la gloria, y sabíamos que en el 2010 tenía unas enormes chances de revancha si perdía la final, porque sobradamente tenía con qué. Lo mismo le pasó al Brasil del 82, 86 y 90, y pudo festejar en el 94.
En cambio Huracán es un rejuntado, en el que juegan dos laterales de descarte de Racing, un venezolano, un correcto jugador de la reserva de River, un veteranísimo defensor exitoso en Olimpo y otros jugadores del montón junto a un habilidoso y dos delanteros no goleadores. Seamos sinceros, es un plantel de mitad de tabla, o quizás un poquito más.
Sin embargo solamente argumentando el juego lindo logró llevar las banderas de la estética hasta la final. La sensación es que más allá del resultado del domingo, el fortín está para pelear el próximo campeonato y el globo para estar entre los diez.
Seguramente es merecidísimo el triunfo de Velez, se dio la lógica, ganó el mejor equipo, el que mejor juega y el que mejor entiende el juego, pero a los líricos nos duele y nos duele el doble porque sabemos que jugamos siempre con las de perder y quién sabe cuándo lograremos llegar a tan elevada instancia.
Juan Pablo Serra
4 motivaciones:
Yo creo que el discurso de "disfrutar" no existe en fútbol y lo decía el propio Dolina con su anécdota de fútbol entre amigos. De todos modos, muy meriotorio los que intentan jugar -propiamente dicho- al fútbol, en fin...
Rubén, hacía mucho que no pasaba por acá, te cuento que hice un post con los afiches post-partido y es´tán los tuyos, después miralos...
Un saludo,
KUN
entiendo perfectamente tu postura, pero me parece q a Velez tambien hay q reconocerlo. Este campeonato, como los q ganó antes habla de un logro de una institucion q piensa a futuro. Es algo q deberia festejarse. Cuantos clubes, son tan serios como Velez? Ni siquiera los llamados grandes lo son.Por eso festejo este campeonato, porq soy de Velez y porq en la Argentina lo q hace este club tendria q ser ejemplo para otros clubes y para los politicos.
SALUTES
Detesto a su hinchada pero respeto su isntitución. Lanús y Vélez deben ser los clubes mas ordenados del futbol argentino.
Felicidades
Sin duda existe la diferencia entre jugar bien y jugar lindo. No estoy tan de acuerdo con que la derrota de Huracán sea perder una batalla ni que solo por jugar lindo haya llegado donde llegó. Tampoco creo que sea un rejuntado, a veces hay buenos y malos momentos de los jugadores. A mi entender, Arano y Araujo, por citar los dos casos tal vez más emblemáticos, no fueron valorados en su medida en otros clubes, particularmente el segundo.
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