Había dos hipótesis para la gran final del clausura argentino: o triunfaba el fútbol vistoso y bien jugador del equipo de Angel Cappa o el juego efectivo y solido de Ricardo Gareca.
Huracán tenia mas adeptos, era el equipo mas simpático, en cambio Velez tenia a casi un país en contra a pesar de contar con los elementos necesarios para coronar un buen campeón: experiencia y una cuota de frescura juvenil.
Velez es el nuevo campeón del fútbol argentino sin merecerlo, y me aguanto los que me contradigan. Un gol mal anulado y una falta previa de Larrivey sobre Monzon en el inicio de la jugada del gol privaron a los de la quema de quedarse con un logro que merecían ampliamente.
Maxi Moralez anotó el único tanto a los 40 min del 2do tiempo y desató una avalancha de reclamos que pararon el partido durante varios minutos.
Ni la gente de Huracán, ni la gente de Velez se merecían este final manchado por la ceguera de Brazenas que permitió un gol viciado de nulidad.
La "final" tuvo de todo: penal errado, sanciones equivocadas, expulsado, fallos, un gol y hasta ¡granizo!. Era el partido ideal para mirar, si no eras hincha del globito.
Velez añade un trofeo mas en su rica historia, Huracán suma una decepción. El fútbol no se merecía este final.

La Pelota No Dobla: "Velez campeón, No Dobla 101"
2 motivaciones:
No quiero ser peyorativo con Huracan que murió de pié, tal como jugó todo el campeonato: pecho frío y sin jerarquía. Tiki, tiki...las pelotas (de Velez).
Huracán tiene un buen equipo, con una defensa sólida y un jugador distinto (Pastore). El resto es pura prensa.
Huracán tuvo juego, Velez garra, huevo y corazón, y esto último siempre se impone.
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