31 de agosto de 2009

ORTEGA Y LOS BAJITOS



River Plate 4 - Chacarita 3




En un partido lleno de goles, emociones y errores, River venció 4 a 3 a Chacarita, en el Monumental. La figura del encuentro fue Ariel Ortega quien marcó el tanto de la victoria a minutos del final; Pipo apostó por los pibes (Villalva y Díaz) quienes le cambiaron la cara al ataque del equipo.

La temperatura era altísima dentro como fuera del campo. Pipo sabía que una nueva derrota como local y frente a un recién ascendido, como Chacarita, sería el detonante para que todos esos rumores de renuncia dejaran de ser meras especulaciones. Sin embargo, el equipo logró responderle dentro del campo y obtener así la primera victoria del semestre.

El desarrollo del encuentro fue cambiante y, en el primer tiempo, River mostró los ya clásicos desajustes defensivos, que no le dejan manejar tranquilamente los trámites del encuentro. El tempranero, y bonito, gol de tiro libre del Enano Buonanotte sirvió para tranquilizar algunos minutos las aguas, hasta que Chaca aprovechó una contra para lograr la igualdad. El (cada vez menos sargento y más cabo) Cabral mostró presencia en ataque y con un justo cabezazo impuso el 2 a 1, que festejó con un golpe en el pecho al mejor estilo King Kong.

El partido se definía golpe por golpe y fueron los dirigidos por Ricardo Zielinski quienes aprovecharon para marcar el empate, de penal, y aumentar el marcador en el complemento con un buen anticipo del delantero Facundo Parra. Las caras largas poblaron las relucientes butacas del Monumental y de a poco iba tomando forma el pedido por más huevo y corazón. El entrenador Gorosito, quien en esta hay que decir que acertó, diagramó una serie de cambios en los que apostó por los juveniles Villava y Díaz para intentar cambiar las ofensivas.

Sin Gallardo, de regular partido, en el campo de juego, y con un Ortega más adelantado, River supo aprovechar los errores y espacios que generaba la defensa visitante para lograr el empate y luego el tanto que terminaría sentenciando el encuentro. El Burrito apareció en el momento más caliente para definir de la forma más fría posible, el resultado: una genialidad.

River ganó un partido en el que mostró los mismos problemas en la defensa, pero quizás encontró una posible solución al ataque de la mano de los pibes surgidos y formados en inferiores. Luego de 13 años volvió a jugar en el Monumental un Almeyda que mostró, en los pocos minutos que jugó, esa voz de mando que desde hacia rato no se escuchaba.


Nacho Rocca


1 motivaciones:

Pharpe dijo...

El Burrito siempre ha sido un crack, aunque claro no siempre ha tomado las mejores decisiones, me alegro de la victoria de River, aunque me tira más Boca. Saludos