4 de octubre de 2009

¿LA ÚNICA SONRISA?




Néstor Gorosito anunció públicamente que dejó de ser el entrenador de River, luego de la derrota 2 a 1 con San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro. Sin fuerza para levantar al plantel, y hasta con problemas de comunicación con varios jugadores, Pipo abandona el cargo que le dejó paradójicamente el actual técnico azulgrana: Diego Simeone.


Era esperable todo esto que le ocurrió a River. Quizás nadie se imaginó que podría ser tan negro el presente, sin embargo, la pésima decisión que tomó la Comisión Directiva , luego de la renuncia del “Cholo”, de nombrar un técnico títere para conducir al equipo durante un convulsionado año electoral, desnudo nuevamente la incapacidad de quienes manejan los destinos del club.

“Pipo” intentó imponer su sello pero se quedó a mitad de camino y naufragó por varios sistemas tácticos con la idea de encontrar una identidad de juego para desplegar en el campo de juego. Estos desaciertos lo llevaron a terminar 8vo en el Clausura (19 pj, 7 victorias, 6 empates y 6 derrotas) , y eliminado en la primera fase de la Libertadores.

Durante el receso de invierno, los dirigentes no le trajeron ninguno de los refuerzos que pidió y amagó con dejar el cargo. El pésimo comienzo en el Apertura (7 pj, 1 victoria, 2 empates y 4 derrotas) sumado a la temprana eliminación de la Sudamericana lo hicieron tomar la decisión de alejarse del cargo de entrenador por no haber podido “cumplir los objetivos”, según declaró luego de la dura derrota 2 a 1 con San Lorenzo.

Respecto al clásico con San Lorenzo, River jugó un primer tiempo apostando al contragolpe, y a una defensa ordenada, y supo encontrarse con un gol para irse tranquilo al entretiempo. A menos de 10 minutos de que finalice el partido, Cabral (el jugador que personifica este humillante presente) cometió un vehemente penal que cambió el rumbo de una historia que parecía tener, por fin, un final feliz. Previo al tanto de la victoria de San Lorenzo, Fabbiani tuvo una oportunidad inmejorable para darle el triunfo al Millo pero su egoísmo dejó al equipo nuevamente abatido.


Nacho Rocca


2 motivaciones:

Urbano dijo...

Nacho: Fabbiani no es egoista, es malo, no está para jugar en primera, ya fue...y te digo más, a ese Cabral lo tiene que echar, él perdio el partido. Me dio pena que perdieran ese partido por que el CASLA no hizo nada, no lo merecian.

Desde la San Martín dijo...

Lamentablemente, todavía le tengo fe a Fabbiani. Igual, cada vez que lo veo jugar se me va consumiendo la esperanza. Lo de Cabral es imperdonable, espero que Astrada lo borre.

Saludos