

En su visita a la tierra del Tiki-tiki, el equipo de Astrada rescató un punto que pudo haber sido una victoria, si Buonanotte hubiera aprovechado algunas de las chances que tuvo, o una derrota, si Vega no hubiese respondido de la manera brillante que lo hizo.
River pasó una semana muy movida en donde no faltaron las amenazas telefónicas, ni los dopings positivos. Bajo todo este contexto de incertidumbre, Leo Astrada se dedicó a trabajar con un esquema 4-4-2 para devolver de a poco la confianza perdida desde que comenzó el campeonato. Sin embargo, a la hora de la verdad, el técnico decidió modificar todo lo que había estado ensayando y poner en cancha un ofensivo 4-3-2-1, con la particularidad de no ubicar ningún delantero clásico de área.
La decisión de poner en cancha el tridente Buonanotte-Gallardo-Ortega fue decisiva para que el equipo encontrara la pelota y diagramara situaciones de ataque. De esta forma, River jugaba lejos de su área y comenzaba a inquietar el arco rival; nuevamente, los problemas en la definición hicieron sufrir a más de un hincha que se ilusionaba con terminar el primer tiempo con un resultado favorable.
El complemento llegó cargado de dramatismo y ambos equipos intercambian golpe por golpe. Los dirigidos por Cappa tuvieron las oportunidades más claras de gol, que no supieron aprovechar, primero, por impericia, y luego porque el Negro le devolvió la titularidad a un arquero como Vega que ya demostró que es el heredero de Carrizo.
La próxima fecha, Boca viene al Monumental. El escenario ideal para repetir todo lo bueno que se hizo en el Tomás Ducó. Un partido donde sólo vale el resultado y la actitud. Un clásico que podrá servir como despegue o golpe de gracia.
Nacho Rocca
1 motivaciones:
Yo lo vi bien a River, le faltó la puntada final sobre todo con las chances de buonanotte. Creo que pueden ganarle tranquilamente a boca
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