
El triangular de verano fue para Estudiantes LP

Estudiantes aprobó con creces su segunda presentación amistosa en la ciudad de Mar del Plata y está cumpliendo los objetivos de la pretemporada. Pese a las lesiones que han generado malas noticias para Alejandro Sabella, el Pincha ha mejorado con el correr de los días, y cuando cada vez falta menos para que empiece la doble competencia, el equipo va afinando la máquina y puliendo detalles para no desentonar en un 2010 con muchos y grandes desafíos.
Luego del empate con sabor a poco frente a San Lorenzo en el inicio del Triangular, con varios juveniles, el DT metió a muchos de los que serán considerados titulares cuando arranque el torneo y la Libertadores. Verón jugó sus primeros 90 minutos del año y Boselli no pudo jugar porque el rival era Boca, y la cláusula no tiene vacaciones. La delantera estuvo conformada por José Sosa y Leandro González.
Como si fuera una ironía, Boca no quiso que el goleador Pincha juegue, y la diferencia fue de 4-1. Una ventaja que es similar a lo que ocurrió en la cancha. El primer tiempo fue aburrido, pero Estudiantes ya insinuaba. En la segunda mitad llegaron los gritos, y la diferencia fue gigantesca.
Leandro González erró un par de chances muy claras en los primeros 45 minutos, y no hubo mucho más que destacar. Orión, que hizo su presentación, no tuvo mucho trabajo. En el primer cuarto de hora, Enzo Pérez tuvo que dejar la cancha por un dolor en la zona de las costillas luego de una caída en el mediocampo, obligando la entrada de Michael Hoyos, el pibe nacido en Estados Unidos que había tenido un buen debut ante San Lorenzo. Se fueron al descanso en tablas, pero el Pincha era el que más buscaba.
Si querían acción y goles, llegaron en el complemento. Llegó la mejor versión de un Estudiantes en formación, que espera por un delantero y la recuperación de varios soldados. Maxi Núñez abrió la cuenta cuando recibió sólo un centro de Leandro González y tocó al gol. Pocos minutos después, el segundo lo puso Michael Hoyos en una gran corrida con la pelota y definiendo desde afuera del área: palo y a la bolsa y 2-0. Enseguida, el Principito Sosa sacudió desde media distancia luego de una pared con Verón y la pelota se metió por sobre el arquero García. El León era pura confianza y Boca, un desconcierto.
En los minutos que restaban, los albirrojos no siguieron atacando a fondo. Cuidaron la pelota y el partido se disputó en la mitad. Boca salió del asedio en defensa y Lucas Viatri descontó con una jugada personal. Cuando el reloj corría y el partido ya terminaba, el ingresado Jerónimo Morales Neumann puso el 4-1 definitivo, frente a los errores de una defensa ya descalabrada. Era el último grito de una gran noche.
El Pincha 2010 va tomando forma. Estos partidos ante Boca y San Lorenzo sirvieron para sumar minutos, goles y confianza. Es hora de sacar conclusiones, analizar el material con el que se cuenta y esperar los últimos pasajeros de un plantel que tiene la misión de mantener el nivel de varios años de grandes campañas. Con Salgueiro en la Liga de Quito, el club fue a la carga para repatriar a la Gata Fernández, un delantero que trae buenos recuerdos.
Las dos pruebas fueron positivas y las crónicas dirán que Estudiantes levantó otra copa. Mar del Plata se vistió de rojo y blanco y el Pincha se consagró campeón del Triangular. Miles de hinchas festejan a orillas del mar, con la tranquilidad de saber que los jugadores y el cuerpo técnico tienen las mismas ganas que ellos de volver a estar en los primeros planos, en un año cargado de compromisos. Viendo la actualidad que atraviesan los prehistóricos “grandes” que se han presentado en estos torneos veraniegos, el dulce momento de Estudiantes no es poca cosa.
Ignacio Goicoechea

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