
Boca Juniors 1 - Estudiantes LP 1

Estudiantes rescató un punto en tiempo de descuento y amargó a Boca en la Bombonera. A los 47 del complemento, Leandro González decretó que se hiciera justicia, ya que los Xeneizes ganaban desde el primer tiempo, cuando Martín Palermo cambió por gol un penal que no fue.
El Pincha no pudo contar con Juan Sebastián Verón, suspendido por acumulación de amonestaciones. Tampoco estuvo Mauro Boselli, ya que sigue vigente la cláusula por parte de Boca, una medida que no hace más que expresar el “miedo” dirigencial al enésimo papelón. Con este escenario, el equipo de Alejandro Sabella no contó con dos de sus pilares en la noche de La Boca.
El partido no dejó demasiado. El juego fue impreciso y de trámite discreto. Boca tuvo un mejor primer tiempo, con Juan Román Riquelme como conductor, pero le costó lastimar con claridad a Agustín Orión. El equipo de Abel Alves fue el menos impreciso de la primera parte, y encontró la ventaja de la mano de Juan Pablo Pompei, de actuación impresentable, con el León como damnificado. Llegando a los 22 minutos, Palermo envía un centro y la pelota pega en Leandro Desábato, quien estaba de espaldas al envío: no dudó el juez, penal y gol del propio Palermo, y el local que abría el marcador. Con un Boca ordenado y un Estudiantes que no podía construir juego, la etapa inicial pasó a ser historia.
En la segunda mitad, el escenario fue otro, aunque con la misma esencia. Ahora quien controlaba el ritmo del partido y tenía más tiempo la pelota era Estudiantes. Pero el juego no dejaba de ser chato. Como a Boca en el inicio, al visitante le costaba llegar con peligro hacia la posición de Javier García, pese a ser más que el rival. Regalos o desatenciones podían generar un nuevo gol.
Cuando la Bombonera festejaba la victoria y parecía olvidar los malos tragos del pasado inmediato, un pelotazo de Orión encuentra a Desábato en posición de volante, el Chavo la peina y toda la última línea de Boca queda pagando: Leandro González, con pelota dominada, quedó mano a mano con “el uno” Xeneize, y antes de llegar a la medialuna del área sacó un bombazo al ángulo superior izquierdo del arquero, que no pudo hacer otra cosa que mirar: era empate, que poco sirve, pero al menos deja una sensación de justicia, cuando el local apretaba los puños por un triunfo que era, como mínimo, polémico.
El empate era lo más justo, ya que Boca se puso en ventaja de manera inmerecida, con un penal que no fue. Es cierto que ninguno de los dos hizo demasiado por convertir y el gol de González fue “de otro partido”. El local no merecía ganar y el Pincha no había echo méritos para hacer un gol, esas son las sensaciones de un empate que dejó poco. Que el gol del final no haga olvidar el trabajo de Pompei, quien estuvo en el centro de la escena, y no por su buena labor.
Ignacio Goicoechea
1 motivaciones:
Y siguen con la empatitis los de Boca.
Palermo no se retira hasta que se convierta en el máximo goleador de Boca, y mientras le sigan regalando penales...
Saludos.
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