8 de febrero de 2010

SHOWBOL A CIELO ABIERTO



Estudiantes 2 - San Lorenzo 0




Enorme demostración futbolística de Estudiantes en el estadio de Quilmes. Herido en su orgullo por la actuación en el partido anterior, el equipo de Sabella retomó la senda del triunfo de la forma más convincente. Desde el primer minuto salió con sed de revancha para confirmar que el clásico del miércoles fue una excepción, y el San Lorenzo del Cholo Simeone padeció el partido de principio a fin.

La primera mitad fue lo principal. A partir del segundo minuto, el encuentro estaba 1-0 gracias a que Mauro Boselli tocó al gol, luego de un pase de José Sosa, quien llegó hasta la raya de fondo por derecha para servir al goleador. Desde el inicio, el local anuló al equipo azulgrana. Abrumador dominio de pelota con pases precisos, en velocidad y hacia delante. Cuando el rival intentaba salir desde el fondo, la presión era inmejorable, desde los delanteros pincharratas, quienes eran los primeros defensores, obligaban a la pelota dividida o el error permanente, de un San Lorenzo que no encontraba la fórmula para pasar el temporal ni para hacer tres pases seguidos.

Puede sonar exagerado, aunque ese fue el escenario del primer tiempo. Estudiantes parecía hacer el tercer gol antes que el segundo, pero la única preocupación para la gente albirroja era que la diferencia en el marcador era la mínima. Todo esto hasta los 44 minutos, cuando después de un eterno dominio, Juan Sebastián Verón apuesta por la unipersonal, deja en el camino a Botinelli y cuando entra al área remata al ángulo superior más lejano de Pablo Migliore, cuando muchos esperaban el pase a Boselli, quien se llevó la marca: explosión en Quilmes, golazo de la Brujita, y ahora sí, más tranquilidad por saber que la diferencia en el tablero se ajustaba un poco a lo que pasaba en el césped.

Luego del descanso la cosa no cambió demasiado. Los visitantes intentaron una reacción con un par de ocasiones, pero no tardaron demasiado en bajar los brazos. El desgaste psicológico hacia el rival del partido que jugó Estudiantes fue significativo. El Pincha pudo haber aumentado, pero estuvo impreciso a la hora de la definición, una buena para los Cuervos. Matías Sanchez jugó sus primeros 45 minutos del 2010, ya que entró en el entretiempo en lugar de Marcelo Carrusca.

El final llegó, sin sorpresas. Estudiantes, manejando el partido a su antojo como pocos pueden hacerlo. Y San Lorenzo, esperando que llegue el final para terminar de sufrir el partido más cruel que Simeone y su gente pudiera imaginarse. Cuesta describir el trámite del juego sin elogiar el trabajo del León, por lo impecable en el funcionamiento y otros innumerables factores. Es el video ideal que hay que citar como ejemplo a la hora de expresar cómo se anula un rival en cancha. Cómo hacerlo sentir incapacitado de ser cuando quedan más de 45 minutos por jugar.

Es el mejor síntoma que podía ofrecer el equipo de Alejandro Sabella. Después de una semana atípica, quedó claro que a los Leones les tocaron el orgullo. No es lo mismo saber decir que saber hacer. En Estudiantes los jugadores pidieron jugar para consumar esa revancha juramentada entre cuatro paredes. El Pincha salió enfurecido a ganar de la manera más inobjetable, como mejor sabe. Dejó en claro que las casualidades existen, y el clásico platense fue una de ellas. San Lorenzo fue la víctima del asedio permanente, sin tiempo para poder respirar. El partido pareció un juego de showbol, un combate feroz que Estudiantes supo ganar por nocaut. Y lo hizo en el primer round.


Ignacio Goicoechea


1 motivaciones:

pol-art dijo...

impresionante el pincha... ojala la bruja haga lo mismo q hace e hizo con el pincha en el mundial...
salu2!
p