14 de agosto de 2010

DANIEL VILA: EN BUSCA DE LA AFA

Por Note




El lanzamiento de Daniel Vila en la ciudad de Tucumán como presidenciable de la AFA debe ser tomado como el primer intento o bosquejo, por llamarlo de algún modo, de construcción a una alternativa política para derrotar a Julio Grondona en las próximas elecciones que se desarrollarán en octubre de 2011. El actual presidente de Independiente Rivadavia de Mendoza, empresario de los medios, con innumerables radios y diarios a lo largo del país, ex socio del Grupo Clarín y pata fuerte del Grupo América y UNO (Mendoza), junto con el ex funcionario menemista José Luis Manzano y el diputado por el Peronismo Disidente Francisco De Narváez consolida un predominio mediático de suma importancia, ejemplo que se ha visto cuando por sus canales en Buenos Aires (América y América 24) se transmitió su discurso en contra de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, acusando al gobierno de ejecutar la “violación jurídica e institucional más grande que haya sufrido el país desde el golpe de Estado de 1976”. Palabras fuertes, con cierto desapego a la democracia, pensando que dicha Ley fue votado por un Congreso elegido por los ciudadanos.

Su gestión en el club mendocino no tuvo políticas brillantes ni resultados exitosos. Un golpe de efecto fallido (llegada de Ariel Ortega) y poco más. Un equipo que navega en la intrascendencia en el torneo de la B Nacional, que cambia técnicos continuamente y con nulas posibilidades de poder ascender a la Primera División.

Su programa de gobierno consiste en el fortalecimiento del fútbol en el interior del país, dejando de lado los trazados estructurales que se llevaron a cabo durante la era de Grondona que, según la visión de Vila, posibilitaron una tiranía del fútbol de Buenos Aires.

Por intereses económicos y políticos más que claros, desde América han sido feroces en las críticas al proceso comandado por Grondona. Salvo, y vale recordarlo, cuando se apoyó de forma explícita a la rescisión del contrato con Clarín por la televisación del fútbol. Ahí las placas diciendo “se terminó el monopolio del fútbol” lucían vigorosos, fuertes, en las pantallas de la señal que se emite en el barrio de Palermo. Quizás el “Fútbol para todos” dejó una herida abierta en materia de negocios entre los dos.

Desde entonces y en especial en el “Show del Fútbol”, buque insignia en materia deportiva que tiene este canal, donde en las últimas emisiones estuvo Vila explicando apéndices de su proyecto, también se explayaron diferentes consideraciones negativas a lo largo de este tiempo, mucho más luego del 0-4 ante Alemania, hacia la figura de Grondona, llegando a su punto cúlmine con las expresiones vertidas por otro integrante del segmento televisivo como Oscar Ruggeri, quien aseguró que Grondona le dijo a Maradona “que me iba a pegar un tiro en las rodillas”. Justamente en la presentación de la candidatura, el defensor campeón del mundo en 1986 dijo presente. Podemos disentir o no con las decisiones impartidas por Grondona, la mayoría de las veces ineficaces para quien escribe estas líneas. Lo que sí no podrán admitir Fantino y cía es independencia en el relato. La defensa sistemática a Vila apunta a posicionarlo como un candidato ético, honesto y reforzar la antítesis con Grondona. Los antecedentes marcan, al contrario, un vínculo muy estrecho entre ellos. Desde la vereda opuesta, José Luis Meiszner, mano derecha de “Todo pasa” y aliado de Aníbal Fernández, acusa a Vila de “querer quedarse con la plata del fútbol”. Chicanas estúpidas que niegan a nuestro fútbol un debate interno, serio, prolijo con el propósito de al menos subsanar la serie de equivocaciones severas que se han ejecutado, principalmente en temas álgidos como violencia en las canchas y el estado financiero de la mayoría de los clubes.

Vila, vehemente, polémico, impetuoso, ávido de notoriedad, sabe la caja de resonancia política que generaría si se sentara en el sillón más codiciado de la calle Viamonte. Una porción de poder que no quiere desperdiciar.


2 comentarios:

NoTe dijo...

Quedó perfecta Ruben, gracias y abrazo!

Seba dijo...

Villa es un ladrón, un caradura y un mafioso, lo mismo que Grondona pero con 25 años menos.