6 de noviembre de 2010

MARCELO BIELSA: EL HOMBRE ILUSTRADO

Por Santiago Ludueña


Realmente, más allá del tema gustos, uno de los personajes del fútbol que me generan más atracción es Marcelo Alberto Bielsa Caldera, hijo de la docente cordobesa Lidia Caldera, y del abogado rosarino Rafael Bielsa (padre). Y el título lo puse como casi un guiño al libro de Gloria Guerrero sobre Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, cuyo líder tiene una personalidad bastante similar a la de Bielsa: Carlos “Indio” Solari. Los dos son personas que se muestran poco salvo cuando tengan que actuar (Bielsa en el banco de suplentes, el “Indio” en los escenarios), no hablan con la prensa (la única diferencia es que el músico platense ni siquiera llama a conferencias de prensa, salvo la vez que lo censuraron en Olavarría), entre otros motivos (podríamos agregar que una Doña Rosa cualquiera no los podría entender –al Indio por sus metáforas, y a Bielsa por sus explicaciones, por ejemplo, cuando confesó en una conferencia de prensa que ni el mismo sabía exactamente lo que estaba diciendo). Pero el motivo de este post no es comparar al DT y al cantante. Ni tampoco hacer leña de la renuncia caída. Simplemente, hacer de la mejor manera posible una semblanza sobre este hombre, quien al fin y al cabo es, como nosotros, simplemente eso: un hombre.

Mis impresiones sobre él

Quizá como pendejo ingenuo de 10 años, que se creía todo lo que le decían, cuando fue la eliminación de 2002 estaba enojado con él. Hasta que fue el título de 2004 (en ese entonces era menos ingenuo). Y cuando se fue me pregunté ¿Por qué? Me parecía raro que el tipo se quedara en su peor momento, y se fuera con toda la gloria. Con el correr de los años, ya me estaba dando cuenta de todo: parte de la prensa lo fue desgastando. Quizá no se bancaron el hecho de que, para que haya igualdad de condiciones, solamente hable en conferencia de prensa. Ellos querían la exclusiva. Quizá fuese eso lo que lo ha convertido, junto con Juan Sebastián Verón, en el chivo expiatorio en aquella desventura asiática.

Cuando vi lo que estaba haciendo en Chile, ya con un buen nivel de raciocinio, fue algo muy bueno. Capitalizó de gran forma la camada ’87 (la que salió tercera en el Mundial Sub-20 en 2007), y la mechó con los más experimentados, como Suazo, Claudio Bravo, Matías Fernández, entre otros. Y su proceso pintaba para ser revolucionario en el país trasandino. Pero apareció Jorge Segovia, quien le interesa más el negocio que el desarrollo futbolístico (quizá el tema de la población no sea excusa, porque los uruguayos, con 3000000 de habitantes, sacaron (y sacan) muy buenas selecciones). Y el resto es historia.

El futuro

Creo que Bielsa, luego del partido contra Uruguay (ojalá alguno compre los derechos de transmisión, quiero verlo), va a descansar. No se sabe qué va a pasar con él. Quizá esté en Uruguay cuando se vaya Tabárez, o en Paraguay. Probablemente sea contratado por los Estados Unidos para consolidar su crecimiento, y poder transformarse en potencia futbolística. Lo que se vendrá en el país trasandino tampoco es previsible. Quizá los colombianos hayan festejado como nadie la ida del rosarino. ¿Podrán Falcao, Moreno, Rodríguez, Rodallega y cia obtener el boleto para Brasil? En fin, nada se sabe. Pero esperemos que el tiempo termine dándole la razón a Bielsa, porque se lo merece.

1 comentario:

Nico García dijo...

La verdad es que es un tipo que está acaparando muchas noticias en los últimos años.
Saludos desde La Escuadra de Mago