9 de diciembre de 2010

INDEPENDIENTE, CAMPEÓN DE LA COPA SUDAMERICANA

Por Juan Cuccarese / @jcucca


Emocionante. Si hubiese que poner un solo adjetivo a esta final, sin dudas seria ese. Un partido digno de una final, con emociones dignas de una final.

Independiente salió desde el primer momento a llevarse la Copa. Ni siquiera aspiraban a un empate, querían ganar desde el vestuario. “El que pega primero, pega más fuerte” dicen, y vaya si fue asi. El Rojo comenzó con un equipo totalmente tirado al ataque, con un Mareque implacable en la salida, profundo, hiriente. Con un Patito Rodriguez que, si bien en los primeros diez minutos no fue activo, se cambio a la banda derecha e hizo estragos con la defensa brasilera. Goiás confiaba en los pies de Douglas y Costa para manejar el juego, ya que ambos demostraron buen dominio de pelota y también aportaron sorpresa, en conjunto con la infaltable cuota de ataque de su goleador Moura. Pero esto no le alcanzaría al conjunto de Goiania.

A los 12, Tuzzio recibió perfectamente solo un tiro libre desde la derecha, pero no alcanzó a enganchar la pelota y desperdició una buena chance. Cuatro minutos después, Fredes tuvo una buena posibilidad pero ejecutó un disparo débil que rechazo un defensor de Goiás. El Rojo sorprendía, pero no podía convertir. Hasta que tuvo una buena chance desde la pelota parada. A los 19 minutos, una jugada preparada en un tiro libre posibilitó que Matheu quedara solo de cara al arquero y lo fusilara, pero el portero brasileño rechazó la pelota. El error fue haber dado rebote, ya que Velazquez se encontró con la pelota en sus pies y convirtió con el arco solo, poniendo arriba al Rojo y alimentando la ilusión de sus hinchas.

Pero instantáneamente llego el baldazo de agua fría. Dos minutos después, Moura conseguía cabecear perfectamente un centro desde la izquierda y ponía el empate transitorio, como una alerta para el Rojo: O golpeamos ahora, o nos quedamos sin la Copa. Y pareció surtir efecto en el Diablo. Dos minutos después, Tuzzio se perdió una chance increíble debajo del arco marrando un tijeretazo que podría haber puesto al Rojo arriba. Pero no se rendirían.

A los 26, Mareque intentó sorprender con un pase hacia Rodriguez y un defensor del Goiás rechazó la pelota. Parra, quien venía desde atrás, se encontró con la pelota y la arrastro como venía, tirándola por arriba del arquero, quien se había resbalado al intentar achicar. 2 a 1, e Independiente creía en su potencial para dar vuelta el partido.

Casi diez minutos después, tras buscar el partido, el Rojo encontró otra vez su posibilidad. Con un Parra muy movedizo y un Patito totalmente atrevido, encarador, buscó el tercer gol y logró encontrarlo. A los 34 minutos, el Patito Rodriguez enganchó ante un defensor y lanzó un centro desde el borde del area, el cual le cayó a Parra. El delantero argentino quiso cabecear pero se cayó junto al defensor brasilero, y desde el piso empaló perfectamente la pelota. Esta se clavó contra un costado del arquero, pegada al palo, para poner el 3 a 1 y darle esperanzas al Rojo.

Finalmente, en la ultima del primer tiempo, Cabrera (tras una jugada en la cual Mareque, Rodriguez y Parra trasladaron perfectamente la pelota) disparó desde el borde del area y la pelota se fue apenas afuera. El Rojo se iba de la mejor manera posible al segundo tiempo.

Parecia que todo seguiria igual, ya que apenas transcurridos dos minutos, Parra disparó desde el borde izquierdo del area pero Harlei rechazó por arriba del travesaño.

Goiás quiso conseguir otro gol para tranquilizarse, y a los 58 lo logró, pero el arbitro decretó un dudoso offside y todo siguió igual. A los 62, Cabrera lanzó un centro que se cerró sobre el arco y se fue apenas afuera, por arriba del arquero. Un minuto después, Moura hizo una pared (con el taco) con Carlos Alberto y al recibir, engancho frente a dos defensores y disparó, pero Hilario estuvo atento (como todo el partido). Independiente regalaba un poco de espacio, y Goiás parecia aprovecharlo.

Sin mucho más, se moría el partido, hasta que a los 84 y a los 90, Moura tuvo en sus pies la posibilidad de darle la Copa al conjunto brasilero, pero un Hilario Navarro gigantesco retuvo las ilusiones, y permitió que el partido se vaya al alargue, donde podía ser del que mas se animara.

El tiempo extra repartió tantas sorpresas como en los 90 minutos, ya que apenas pasados 5 minutos, Felipe disparó tras un sobrepique desde la izquierda y la pelota se marchó afuera por unos centímetros. Goiás avisaba. A los 11, Cabrera tuvo la posibilidad en sus pies pero Harlei se quedó con lo que podia ser la victoria parcial. Dos minutos después, Costa lanzó una pelota muy buena que se marchó apenas arriba. El partido era emocionante, y a los 17 minutos Tolói desperdició una chance perfecta: Solo frente al arco, cabeceó la pelota contra el palo. Tan solo tres minutos después, Marcao convirtió un gol pero estaba en offside, por lo que el Rojo respiró. El partido iba a penales, y ya dependía de la suerte del campeón.

No era necesario este sufrimiento, pero se ajustaba perfectamente a la tonalidad emotiva que había adquirido esta final para ambos equipos. Para Independiente, convirtieron Velazquez, Parra, Gracian y Matheu, mientras que para Goiás lo hicieron Tolói, Everton, Moura y Costa. Como el tercer penal de Goiás, pateado por Felipe, se había estrellado contra el palo, Tuzzio tenía la posibilidad (tras el gol de Matheu y el de Moura) de darle la copa a Independiente. Su ejecución se asemejo a su desempeño durante la copa: Fino, atrevido, y sobre todo confiado y preciso. Al ángulo derecho del arquero, y la Copa se quedaba en el infierno.

Nuevamente, el Rojo volvió a ser el de antes, el verdadero: El Rojo de América. Independiente, FELICITACIONES, y gracias por darnos (a todos los fanáticos del fútbol) esta final tan emocionante, tan digna de su campaña. Felicitaciones a todos, a Parra (la figura del Rojo, corrió los 120 minutos), a Battión (no dio pelota por perdida, y jugó un partidazo), a Hilario (sacó todo lo que le tiraron, salvó en mas de una oportunidad la Copa), al Patito (movedizo, preciso, encarador, guapo), y a todos los demás jugadores, al Turco (un DT de categoría), al cuerpo técnico, y a la gente. Al Rojo, felicitaciones, gracias, y la Copa se queda en Avellaneda.


Vale Chumbar: "Independiente venció por penales al Goias y obtuvo la Sudamericana"

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