28 de julio de 2011

Boca y el problema de la manta corta

Por Juan Cuccarese / @jcucca

Por el trofeo “Ciutat de Barcelona”, Boca presentaba sus refuerzos en el primer partido de pretemporada frente al Espanyol de Barcelona. Entre los 11 titulares se encontraban Orion, Schiavi, Roncaglia y Cvitanich; mientras que Franco Sosa se encontraba en el banco de suplentes y haría su presentación en el complemento.

El partido comenzaba con un Boca relajado, agazapado en el fondo y muy dependiente de la dinámica mostrada por Erviti; frente a un Espanyol que parecía jugar “por los puntos”, ya que disputaba todas las pelotas como si fueran la última y trababa el juego constantemente. Este planteo del Espanyol fue el que hizo que el primer tiempo fuera más peleado que jugado, batallado en el mediocampo y sobre todo con pocas chances.

Como se viene haciendo costumbre, el equipo de Falcioni comenzó a mostrarse dudoso en la zona defensiva con el correr de los minutos, hasta que a los 17, Clemente lo confirmó: Mediante una duda suya, Luis García recuperó la pelota y habilitó a Daniel Osvaldo para anotar el primer gol; pero el ex Huracán se encontró con el Flaco Schiavi que despejó hacia afuera. Boca empezaba a flaquear y el Espanyol le encontraba el punto débil.

A los 21, volvería a darse una duda en el fondo Xeneize y esto permitiría a Daniel Osvaldo tener una nueva chance: Pasó en velocidad a Roncaglia, amagó frente a Orión y definió de taco, pero la pelota se marchó al lado del palo. Espanyol era más decidido que Boca en sus intenciones, y se aprovechaba del endeble fondo Xeneize.

La primera de Boca en el primer tiempo llegaría de la mano de Román, que tuvo un partido disparejo: por momentos mostró buen juego, pero por momentos también se estancó y perdió varias pelotas. A los 31 sacó uno de sus típicos remates desde afuera del área y la pelota se marchó cerca del arco de Alvarez. Doce minutos después, la chance llegaría de la mano de Rivero, con una volea desde el costado del área que casi entra al angulo del arco local. Boca quería el gol, pero seguía siendo menos.

Así moría el primer tiempo, con un Espanyol más firme y bien plantado, y un Boca que buscaba el gol a tientas pero no convencía.

Para la segunda mitad, Boca salió un poco más decidido en la zona de ataque, pero aún no convencía su juego. A los 53 llegaría la primera oportunidad de esta segunda etapa: Cvitanich sacó una volea muy buena, pero la respuesta de Alvarez fue mejor y tapó el remate bajo. El Espanyol se salvaba. Un minuto después, llegaría un centro para el delantero Xeneize y entre el arquero de Espanyol y un defensor se desentendieron, pero finalmente el defensor Rodriguez recuperó la pelota.

A los 55 llegaría el primer gol: Centro pasado de Roncaglia, salto perfecto de Cvitanich y cabezazo al palo izquierdo del arquero Alvarez, que quedó parado. Boca se ponía uno a cero arriba y comenzaba a apretar el acelerador.

Sin embargo, poco duraría la ventaja para el Xeneize. A los 59 minutos, el árbitro cobró un penal totalmente ridículo: Daniel Osvaldo se tiraría a la pileta frente a Schiavi, pero el referí compraría. Un minuto después, el jugador de Espanyol facturaría frente a Orión para poner el empate parcial. Error importante del árbitro.

A los 76, llegaría otro gol para el conjunto Xeneize pero sería anulado por offside de Insaurralde. El conjunto de Falcioni comenzaba a desesperarse ya que el Espanyol era más, y no podían aumentar el marcador. Un minuto después, Verdú metió un pase genial para García, y ante una mala salida del Flaco Schiavi, Osvaldo pondría el 2 a 1 para el local.

Luego de este gol, apenas se vería una chance importante para Boca, en la cual Araujo desperdiciaría una buena oportunidad tras un centro de Franco Sosa. Cerca del cierre del partido, más exactamente a los 88, el Flaco Schiavi le cometería un penal (esta vez bien cobrado) a Thievy, y un minuto después Verdú lo cambiaría por un gol. Espanyol ponía el 3 a 1 y cerraba definitivamente un partido que no pareció para tanta diferencia.

Así finalizó la primera prueba para el Xeneize de Julio César. Mostró buen juego en el ataque, un medio que cumplió y nada más, un Erviti que se mostró dinámico y jugo un buen partido, y nada más. El fondo, como siempre, volvió a mostrarse flojo e inseguro. Si bien es un partido amistoso, deberán corregir varias cosas antes de arrancar el campeonato para volver a ser el candidato de antes.

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