5 de julio de 2011

Grupo C: Ya no hay cucos

Por Maxi Bibbo / @maxi_balcarce

Uruguay y Perú pudieron pero no concretaron

Uruguay y Perú abrieron el Grupo C de la Copa América 2011 con un empate 1-1, sumando la cuarta igualdad en los escasos cinco partidos que van del torneo. El resultado dejó un sabor amargo para los charrúas, ya que aparecen como uno de los candidatos por su actuación en el último Mundial y por la realidad que viven muchos de sus jugadores. Por el lado de los incaicos, lo sucedido en San Juan fue más que positivo ya que llegaba golpeado por las lesiones, que lo dejaron sin sus dos máximas figuras: Jefferson Farfán y Claudio Pizarro.

Los de Oscar Tabarez controlaron el trámite del encuentro durante los primeros 15 minutos, donde de la mano del tridente ofensivo conformado por Luis Suárez, Diego Forlán y Edison Cavani llegaron las ocasiones más claras, como un desborde por la derecha del atacante del Atlético Madrid que termino echando al córner el arquero Raúl Fernández. La “Celeste” arremetía contra el arco peruano, con un Nicolás Lodeiro muy movedizo por la izquierda, luego tirado hacia el centro, donde conectaba con Martín Cáceres y Maximiliano Pereira, que se sumaban por las bandas.

La vocación ofensiva le jugó una mala pasada a Uruguay. En un lateral recuperado por los defensores peruano, la pelota le cayó a Michael Guevara que desde su área metió un pelotazo frontal que superó a Diego Lugano y Mauricio Victorino, lo que Paolo Guerrero aprovechó para irse de cara al arco, donde estiró la gambeta hacia la derecha derrotando la estirada de Fernando Muslera y luego definir en soledad.

El baldazo de agua fría cayó en el mejor momento de los orientales. Pero no claudicaron y siguieron atacando, convirtiendo a Fernández en figura. Primero Pereira probó de afuera, después un cabezazo de Lugano y un tiro libre de Forlán hicieron esforzar al arquero. En tanto, Perú resistía agazapado en busca de una contra, que se graficó con un disparo de Yoshimar Yutón, que paso a centímetros del palo, y algunos intentos de Guerrero.

La primera parte se terminaba con un conjunto rioplatense mejor parado y con un circuito de juego más aceitado. Una levantada por la izquierda de Martín Cáceres, fue acompañada por Lodeiro que desde el frente del área grande metió un pase entre líneas para Suárez, quién la capitalizó con una definición por debajo del golero incaico.

Ya en el complemento, Uruguay salió con idea de llevarse por delante al rival, por lo que la participación del volante del Ajax holandés y de “Cachavacha” aumentó pero careció de efectividad. En cambio los de Sergio Markarián apostaron a la paciencia y el trato de la pelota para que corran los minutos, lo que le trajo algunos problemas con la presión del conjunto de Tabarez.

Los charrúas pudieron desnivelar en el marcador a los 23, cuando Suárez habilitó a Forlán, que pateó por encima del travesaño. Luego de la acción de peligro, el cotejo se torno de ida y vuelta con ambas selecciones buscando el gol del triunfo, donde el equipo que fue cuarto en Sudáfrica 2010 apostó a la entrada del juvenil Abel Hernández para darle velocidad al ataque, mientras que el “Mago” Markarián puso al defensor de la Fiorentina, Juan Vargas, para explotar los laterales.

Esto último se vio en el ocaso del partido, cuando una escapada de Vargas terminó en un centro al corazón del área que Guerrero cabeceó desviado. Más allá del intento final de Perú, Uruguay fue superior en mayor parte del partido, lo que no lo exime de corregir errores como la mala estructuración de la última línea cuando el equipo esta en ofensiva. Además, la escasa producción del ganador del balón de oro en el Mundial pasado condicionó la creación de juego y la búsqueda de espacio para los orientales.

Por otra parte, el resultado fue favorable a los incaicos, quienes vienen disminuidos por la gran cantidad de lesiones y la falta de sus máximos referentes. Las actuaciones Guerrero y del mediocampista Luis Advíncula fueron la de mayor rendimiento pero el plateo defensivo impuesto por el técnico los expone a una exigencia física mayor, como el caso del delantero, quién debió batallar los noventa minutos contra los dos centrales uruguayos.

Con la presentación consumada, ambos equipos volverán a jugar el viernes, cuando los del “Maestro” Tabarez se crucen con Chile, en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, en busca de enderezan el rumbo a fin de revalidar porque es una de las selecciones con mayor proyección. En cambio, los “Bicolores” tienen como objetivo sumar la mayor cantidad de puntos, por lo que contra México deberá salir con todas sus armas, ya que los aztecas se presentan con ciertas desventajas.


Chile y Borghi arrancaron con el pie derecho

Chile le ganó 2-1 a México, en el segundo partido del Grupo C, y cortó la magra lista de empates que venía acumulando la Copa América 2011. Los dirigidos por Claudio Borghi mostraron un buen estilo de juego y un espíritu ofensivo muy similar al presentando por Marcelo Bielsa en el último Mundial. Para el entrenador era el debut en competencias internacionales y el primer examen importante luego del ciclo de rosarino.

El ataque chileno se cimentó en la movilidad de Matías Fernández, la velocidad de Alexis Sánchez y la presencia goleadora de Humberto Suazo. Además se sumó la llegada por los costados de Arturo Vidal y Waldo Ponce. El primer tiempo fue favorable a la “Roja”, donde atacó constantemente y aprovechó la coordinación de sus figuras para complicar reiteradamente al arquero mexicano Luis Michel.

En tanto, los aztecas optaron por defenderse con cinco jugadores en la línea de fondo y conjugar sus jugadas de peligro desde el contragolpe. La idea dio resultado a los 25 minutos cuando una pérdida de Vidal en la mitad de la cancha le permitió a Giovanni Dos Santos robar la pelota y encarar en velocidad a los dos centrales pero falló en la resolución final. Luego de pasar zozobra, los de Borghi comenzaron a manejar el ritmo del encuentro, distribuyendo la pelota y tratando de ser incisivo en los metros finales. Pero Suazo desperdició un par de ocasiones de gol, al igual que Fernández, convirtiendo a Chile en un equipo sin sorpresa.

Para colmo los de Luis Fernando Tena dieron en golpe a minutos del final de la primera parte. Un centro desde la derecha al punto penal, encontró a Néstor Araujo, quién cabeceó bombeado al segundo palo de Claudio Bravo. El cimbronazo apareció con el final de la primera parte, dejando a las claras que la charla del entre tiempo sería fundamental para corregir errores y vicios en el trato de la pelota, como también en el cambio de velocidad del ataque.

Los segundo cuarenta y cinco minutos mostraron de arranque a un seleccionado trasandino con mayor carácter. A poco de comenzado el complemento, “Chupete” avisó con un disparo que Michel contuvo en dos tiempo, lo que marco las intenciones de empate de los chilenos. Cuando el partido entraba en una meseta, el “Bichi” Borghi metió mano entre los suplementes y mandó a la cancha a Esteban Paredes por el intermitente Jean Beausejour.

La “Roja” perdió iniciativa y México creció en posesión de pelota pero no logró inquietar el arco de Bravo. Los minutos pasaban y el nerviosismo crecía hasta que Paredes empujó al gol un cabezazo de Ponce y las acciones comenzaron a verse como en el primer tiempo. Chile impuso su estilo y empezó a manejar los hilos del juego, reduciendo a su rival y obligándolo a que se refugie atrás, lo que le permitió a Vidal colocar el 2-1 final con un testazo que se clavó al ángulo de la valla azteca.

La ventaja a favor relajó a los chilenos, que dejaron venir en los últimos minutos a los de Tena.Édgar Pacheco tuvo una muy clara pero el golero de la Real Sociedad la envió al córner. Frente al bofetazo rival, Suazo respondió con una jugada individual que finalizó con una habilitación a Paredes, que no llegó convertir el tercer tanto. Ya en final, México tuvo un tiro libre a favor cerca del área que no llevó peligro.

Los trasandinos comenzaron con el pie derecho la Copa América 2011, además superaron la prueba de fuego tras el exitoso paso de Bielsa, lo que multiplicaba la exigencia tanto para jugadores como para el cuerpo técnico. El equipo mostró potencial ofensivo gracias a la movilidad de sus delanteros pero la eficacia es una materia en la que debe mejorar. También, al igual que Uruguay, tiene que afianzar su última línea para evitar sobresalto.

En tanto, los mexicanos demostraron que son un hueso duro de roer a pesar de la juventud de sus integrantes y de las pocas esperanzas que se les tenían. Es cierto que depende mucho de Giovanni Dos Santos pero desde un principio se sabía que el circuito de juego rondaría en torno del ex Barcelona, quién con la expulsión de su hermano del plantel (Jonathan Dos Santos, uno de los ochos desafectados) perdió un pasador que aumenta su poderío ofensivo. Además la presencia solitaria en el frente de ataque de Rafael Márquez Lugo disminuye considerablemente las posibilidades de gol del conjunto.

En fin, ambas selecciones se presentarán nuevamente el próximo viernes en Mendoza. Chile buscara seguir en la senda ganadora pero se cruza con Uruguay, que a pesar del empate mostró la jerarquía obtenida en Sudáfrica. Por otra parte, México tratara de reponerse de la caída frente a Perú, que dio la sorpresa ya que llegó a la competencia diezmado por las lesiones y sin muchas de sus figuras.

1 comentario:

Gaston dijo...

Un análisis de mierda ¿qué partido viste flaco?