18 de julio de 2011

Batista, una copia de Maradona

Por Gastón del Torto / @g_deltorto

Otra vez sopa. Pero no por el resultado final, que también deja tristeza en la gente, sino por el juego, por las decisiones, por lo convocados. Pensar que después de la era Diego Maradona suponía vendrían tiempos mejores. Un entrenador convincente, verdadero, leal, certero y cumplidor. Características que sin duda armarían a un gran seleccionador. A cambio de eso llegó Batista y su incoherente afán catalán.

A pesar de que es una frase hecha, usada miles de veces, aún más en este último tiempo: ¡¡¡¡ No se puede jugar como el Barcelona!!!! Es imposible. Porque en más de 110 años de fútbol hubo pocos equipos que quedaron en la memoria por un juego similar. Hungría en 1954, Brasil en 1970, Holanda en 1974, el Ajax de esa época, La Máquina de River, “Los Carasucias” del Sudamericano 1957 y algunos más. Obviamente el conjunto de Pep Guardiola está dentro de este selecto grupo.

Claramente una evidencia de que hubiera sido muy difícil copiar a un equipo que juega de memoria. Más aún si se tiene en cuenta que en las eliminatorias, los jugadores de todas las selecciones vienen de Europa, juegan y se vuelve a ir. Así empezó el ciclo de Batista.

Después llegaron las contradicciones que se extendieron hasta hoy. Al mejor estilo Maradona, el “Checho” habló y mintió: “Carrizo es mi arquero”, “Messi mi 9”, “Tevez no puede estar”, “Tevez sólo puede jugar de centrodelantero”, “la Copa América es un proyecto con jugadores jóvenes para apuntar al Mundial" (Javier Zanetti, va a cumplir 38; Esteban Cambiasso, este año cumple 31; Gabriel y Diego Milito, casi 31 y 32, respectivamente), “pongo tres cincos para tener la posesión del balón”, etc., etc., etc. Dos partidos oficiales duró ese mediocampo. DOS. Antes la presión del público, sus convicciones se fueron al carajo. Sacó los tres volantes con similares características y metió a tres delanteros. Nada de grises, balances o como quieran llamarlo. Extremista siempre.

Estas actitudes, pensamientos y resultados tienen que servir para algo. Una eliminación en cuartos de final siendo sede del torneo debería concientizar a alguien. Acaso Julio Grondona o al propio Batista. El Presidente de la AFA volvió a demostrar su incapacidad para nombrar un entrenador. Primero Diego Maradona, sólo por su apellido y trayectoria claro está, y ahora el “Checho”. Un “premio” a los jugadores del Mundial 1986. ¿No les alcanzó solamente la copa o el renombre que eso conlleva? ¿En serio necesitan favores? ¿No tienen plata para comer? Además de los dos últimos técnicos de la mayor está Oscar Garré en el Sub 17 que también destroza el presente y el futuro de la categoría.

¡Basta de favores! Hay que abrir la cabeza. La Selección Argentina no es una más en el mundo. Tiene jugadores de renombre en todo el planeta, envidia de varios países. Incluso España, campeón en 2010, se muere de ganas de tener a Lionel Messi en su equipo o así también a Sergio Agüero o Gonzalo Higuaín. La decisión del impresentable mandamás de AFA es un chiste para el pueblo futbolero. Un entrenador sin pergaminos, apenas una medalla olímpica (bien ganada, por cierto). Ni siquiera a nivel equipos. Ahora que la posibilidad de que Batista pueda alejarse del puesto, hay que utilizar la cabeza, contratar a alguno de las decenas de técnicos idóneos para el puesto. Ya se perdió la oportunidad de Marcelo Bielsa pero quedan Ramón Díaz, Alejandro Sabella o Carlos Bianchi (aunque es muy probable que decline). Hasta Américo Gallego tiene logros suficientes como para candidatearse.

Más que una crítica, esto es un pedido expreso para el propio Grondona. No desperdiciemos más tiempo con Batista. Este es el momento exacto para cambiar y encarar desde cero y renovado, el camino hacia Brasil 2014. Una cita demasiado importante como para malgastar cada segundo que pase con este entrenador.

1 comentario:

Planos dijo...

La selección Argentina debe buscar un técnico con mayor experiencia para que esté al mando de la selección.