1 de agosto de 2011

Boca jrs en la Emirates Cup: Vs Arsenal y Psg

Por Juan Cuccarese / @jcucca

Por la Emirates Cup 2011, Boca enfrentó al Arsenal de Inglaterra, y al PSG de Francia. El conjunto de Falcioni mostró un rendimiento dispar, consiguiendo un empate en 2 ante el conjunto ingles y perdiendo por 3 tantos ante el PSG.

BOCA-ARSENAL:

Por el primer partido, Julio César plantó el equipo que sería titular de cara al choque frente a Olimpo de Bahía Blanca por la primera fecha del Apertura 2011: Orión; Sosa, Schiavi, Insaurralde, Roncaglia; Rivero, Somoza, Erviti; Riquelme; Cvitanich y Viatri.

Durante el primer tiempo, el conjunto Xeneize se mostró temeroso, cediéndole terreno al Arsenal y esperándolo en su terreno para cortarles el juego y recuperar la posesión. Sin embargo, la pelota estuvo en continuo dominio del equipo de Wenger, que presionaba a Boca a lo largo de todo el campo de juego y jugaba con la pelota dominada y al piso.

Erviti volvió a ser uno de los puntos más altos de Boca durante este primer tiempo, mostrándose dinámico y colaborando tanto en el armado del juego como en la recuperación de la pelota.

El Arsenal llegó al gol gracias a una jugada de Gervinho, que tras una corrida por la izquierda en la cual no lo marcaron envió un centro preciso a Van Persie, y el holandés definió tranquilo frente al arco de Orión. El partido se ponía 1 a 0. Luego, el primer tiempo terminaría sin ningún otro tanto. El Arsenal era más que Boca, con un Gervinho que se mostraba tremendamente desequilibrante y un Xeneize que dependía mucho de Román y Erviti, pero el diez se mostraba muy poco acompañado.

Apenas comenzado el segundo tiempo, Ramsey (quien había ingresado en el entretiempo) convirtió con un fuerte remate desde fuera del área, que se metió junto al palo derecho de Orión. Boca se las veía difíciles, y el Arsenal aumentaba su ventaja.

Sin embargo, a los 68, Boca demostró que jamás se da por vencido: Riquelme le pasa la pelota a Viatri, y el nuevo número 9 saca un buen disparo que se mete al ángulo izquierdo. Boca descontaba y se acercaba a los Gunners.

Tres minutos después, Mouche sacudió al Emirates Stadium: Román volvió a meter uno de sus pases y el delantero Xeneize luchó la pelota frente a un defensor para ganarla y definir al medio del arco. Boca empataba increíblemente el partido y los londinenses parecían no reaccionar.

Así, el partido finalizó en un empate. Boca buscó descontar y lo consiguió, tras un primer tiempo malo y un segundo tiempo esforzado. Román fue quien levantó la moral de Boca con su buena actuación y volvió a brindar sus asistencias para que el Xeneize se vaya un poco más tranquilo de la cancha.

BOCA-PSG:

El Xeneize llegaba a su segundo partido tras empatarle un 0-2 al Arsenal, pero en esta oportunidad, Falcioni dispondría un equipo alternativo: Orión; Roncaglia, Caruzzo, Sauro, Clemente; Chávez, Erbes, Colazo; Gracian; Mouche y Araujo.

El conjunto francés golpearía temprano al Xeneize, ya que a los 8 minutos del primer tiempo, Maurice encontraría un centro de Nené tras un corner desde la izquierda, y convertiría con la planta del pie para poner el 1 a 0. Apenas empezado, Boca ya sufría otro golpe en la zona más débil.

Treinta minutos después, el Xeneize recibiría otro cachetazo: Maurice sería quien esta vez enviaría el centro, y Hoarau cabecearía para poner el 2 a 0 parcial. Boca no daba señales de vida y el PSG avanzaba frente al equipo azul y oro.

A los 42, llegaría otra mala para el conjunto de La Boca: el Tano Gracián caería mal y se lesionaría (se sacó el hombro), por lo que debía ser reemplazado. Finalmente ingresó Rivero en su lugar, en el entretiempo, ya que no hubo tiempo antes para realizar el cambio.

Boca se mostraba inseguro, si bien poseía más la pelota que el conjunto francés, padecía cada llegada del PSG sabiendo que podía ser gol. El equipo de Falcioni no le encontraba la vuelta al partido, ya que no estaba jugando mal, pero no podía concretar las pocas chances que tenía.
El segundo tiempo siguió sin muchas diferencias: Boca poseía el balon, distribuía, tocaba, pero nada más. El PSG, en cambio, recuperaba la pelota y se envalentonaba contra la endeble defensa Xeneize.

Finalmente, a los 78, llegaría el tercer y último gol: Ceara convertiría un estupendo tiro libre (nada que hacer para Orión, que no tuvo culpa en ningún gol) para golear al conjunto Xeneize.

Así, Boca terminó su pretemporada con dos derrotas (Espanyol y PSG) y un empate (Arsenal). Para quienes somos hinchas, pensemoslo como lo que fueron: amistosos.

De todas formas, es un alerta que apareció justo a tiempo, una premonición si se quiere. Si Boca quiere volver a pelear algún campeonato, deberá reforzar aspectos de juego en los cuales sigue siendo débil, como la defensa.