24 de agosto de 2011

Visitantes en la B

Por Gastón del Torto / @g_deltorto

Hace cuatro años, más precisamente desde el 3 de julio de 2007, que los simpatizantes visitantes no podían ir a una cancha ajena. Esta tarde en la AFA, mediante Ricardo Casal (ministro de Seguridad y Justicia de Buenos Aires) y Julio Grondona, Presidente de la entidad, se determinó la vuelta de dicho público, al menos en la “B” Nacional.

Desde su descenso, River recibió mimos por doquier. Primero, se le permitió jugar el primer partido de la divisional en su cancha después de los destrozos ocasionados por su parcialidad una vez terminado el partido con Belgrano. Luego, el mandamás de Independiente Rivadavia y principal opositor de Grondona para las elecciones de octubre, Daniel Vila, dispuso que una porción de las tribunas del estadio se destinara al público “neutral”, que naturalmente fueron ocupadas por hinchas “Millonarios”. Ahora, ante la importancia de la institución más el rédito económico que significa ocupar el total de los lugares disponibles, terminaron por determinar la vuelta de los visitantes a las canchas, por ahora sólo en el nacional “B”.

Con respecto a las demás categorías, todavía hacen falta detalles ya que los clubes que no tengan capacidad suficiente deberán trasladarse a otra cancha o congeniar con el rival un cupo particular. Un tema no menor cuando se tiene en cuenta que, por ejemplo, Deportivo Merlo seguramente tendrá dificultades para brindarle lugar a la parcialidad de River, Central o Gimnasia.

Según los datos de la página oficial del CoProSeDe (Comité Provincial de Seguridad Deportiva) de Buenos Aires, la prohibición de los visitantes, al menos en la capital del país, fue fructífera. Los problemas dentro y fuera del campo disminuyeron por lo que suena lógico que estén en contra de la nueva medida. Por ejemplo en 2006, la cantidad de encuentros con incidentes fue de 52 mientras que en 2010, apenas 4. Del mismo modo, el número de árbitros, jugadores y civiles heridos hace cinco años llegó a 36 contra los 2, del pasado. Por último, hubo 30 incidentes en traslados de hinchadas en 2006 y sólo uno en 2010.

Las cifras dejan conclusiones claras. Sin duda, más allá que el ambiente futbolístico no es el mismo, el régimen funcionó. Interrumpirla por la aparición rimbombante de River en la categoría pone nuevamente en riesgo a la gente. Los incidentes del partido de ida de la promoción contra Belgrano, cuando descendió Chicago frente a Tigre o lo sucedido con Almirante Brown, aparentemente no cuentan para el organismo más importante del fútbol argentino.

De esta manera, en apenas tres fechas, el equipo de Matías Almeyda recibió varias ayudas aunque ninguna relacionada a lo futbolístico. Por lo que quitarle méritos al cuerpo técnico y jugadores de las dos victorias conseguidas sería injusto. Así, después de 4 años, 1 mes y 17 días, las canchas de la primera “B” Nacional volverán a estar inundadas de banderas, cotillón y camisetas de ambas parcialidades.

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