28 de julio de 2011

Boca y el problema de la manta corta

Por Juan Cuccarese / @jcucca

Por el trofeo “Ciutat de Barcelona”, Boca presentaba sus refuerzos en el primer partido de pretemporada frente al Espanyol de Barcelona. Entre los 11 titulares se encontraban Orion, Schiavi, Roncaglia y Cvitanich; mientras que Franco Sosa se encontraba en el banco de suplentes y haría su presentación en el complemento.

El partido comenzaba con un Boca relajado, agazapado en el fondo y muy dependiente de la dinámica mostrada por Erviti; frente a un Espanyol que parecía jugar “por los puntos”, ya que disputaba todas las pelotas como si fueran la última y trababa el juego constantemente. Este planteo del Espanyol fue el que hizo que el primer tiempo fuera más peleado que jugado, batallado en el mediocampo y sobre todo con pocas chances.

Como se viene haciendo costumbre, el equipo de Falcioni comenzó a mostrarse dudoso en la zona defensiva con el correr de los minutos, hasta que a los 17, Clemente lo confirmó: Mediante una duda suya, Luis García recuperó la pelota y habilitó a Daniel Osvaldo para anotar el primer gol; pero el ex Huracán se encontró con el Flaco Schiavi que despejó hacia afuera. Boca empezaba a flaquear y el Espanyol le encontraba el punto débil.

A los 21, volvería a darse una duda en el fondo Xeneize y esto permitiría a Daniel Osvaldo tener una nueva chance: Pasó en velocidad a Roncaglia, amagó frente a Orión y definió de taco, pero la pelota se marchó al lado del palo. Espanyol era más decidido que Boca en sus intenciones, y se aprovechaba del endeble fondo Xeneize.

La primera de Boca en el primer tiempo llegaría de la mano de Román, que tuvo un partido disparejo: por momentos mostró buen juego, pero por momentos también se estancó y perdió varias pelotas. A los 31 sacó uno de sus típicos remates desde afuera del área y la pelota se marchó cerca del arco de Alvarez. Doce minutos después, la chance llegaría de la mano de Rivero, con una volea desde el costado del área que casi entra al angulo del arco local. Boca quería el gol, pero seguía siendo menos.

Así moría el primer tiempo, con un Espanyol más firme y bien plantado, y un Boca que buscaba el gol a tientas pero no convencía.

Para la segunda mitad, Boca salió un poco más decidido en la zona de ataque, pero aún no convencía su juego. A los 53 llegaría la primera oportunidad de esta segunda etapa: Cvitanich sacó una volea muy buena, pero la respuesta de Alvarez fue mejor y tapó el remate bajo. El Espanyol se salvaba. Un minuto después, llegaría un centro para el delantero Xeneize y entre el arquero de Espanyol y un defensor se desentendieron, pero finalmente el defensor Rodriguez recuperó la pelota.

A los 55 llegaría el primer gol: Centro pasado de Roncaglia, salto perfecto de Cvitanich y cabezazo al palo izquierdo del arquero Alvarez, que quedó parado. Boca se ponía uno a cero arriba y comenzaba a apretar el acelerador.

Sin embargo, poco duraría la ventaja para el Xeneize. A los 59 minutos, el árbitro cobró un penal totalmente ridículo: Daniel Osvaldo se tiraría a la pileta frente a Schiavi, pero el referí compraría. Un minuto después, el jugador de Espanyol facturaría frente a Orión para poner el empate parcial. Error importante del árbitro.

A los 76, llegaría otro gol para el conjunto Xeneize pero sería anulado por offside de Insaurralde. El conjunto de Falcioni comenzaba a desesperarse ya que el Espanyol era más, y no podían aumentar el marcador. Un minuto después, Verdú metió un pase genial para García, y ante una mala salida del Flaco Schiavi, Osvaldo pondría el 2 a 1 para el local.

Luego de este gol, apenas se vería una chance importante para Boca, en la cual Araujo desperdiciaría una buena oportunidad tras un centro de Franco Sosa. Cerca del cierre del partido, más exactamente a los 88, el Flaco Schiavi le cometería un penal (esta vez bien cobrado) a Thievy, y un minuto después Verdú lo cambiaría por un gol. Espanyol ponía el 3 a 1 y cerraba definitivamente un partido que no pareció para tanta diferencia.

Así finalizó la primera prueba para el Xeneize de Julio César. Mostró buen juego en el ataque, un medio que cumplió y nada más, un Erviti que se mostró dinámico y jugo un buen partido, y nada más. El fondo, como siempre, volvió a mostrarse flojo e inseguro. Si bien es un partido amistoso, deberán corregir varias cosas antes de arrancar el campeonato para volver a ser el candidato de antes.

27 de julio de 2011

Nos tapó el agua

Por Gastón del Torto / @g_deltorto

Ahora si se desvirtuó todo. Después del revuelo que armó la noticia de la salida de Sergio Batista del seleccionado (tema que un sector dio a conocer hace una semana, siendo recién hoy la reunión) apareció un nuevo foco central. En el acto más alejado de la coherencia que se han conocido en los últimos años, Julio Grondona y la AFA en general, aseguraron a través de Juan Carlos Meiszner por “Despertate”, que la posibilidad de armar un campeonato de 40 equipos, uniendo la primera división con la “B” nacional, está muy latente en el seno y que podría comenzar a regir a partir de la próxima temporada.

Una decisión burda, poco seria y, a diferencia del inicio de los promedios, partidista. La idea de beneficiar a River es muy evidente. El equipo de Matías Almeyda ya descendió, no hay marcha atrás. La única posibilidad que tiene la institución de Núñez es armar un buen plantel y ascender la próxima temporada. Pero aparentemente los intereses empezaron a tocan la puerta de la AFA, a punto tal que aparecen medidas de este calibre. Sin razón y sentido coherente.

El ex Presidente de Quilmes (renunció hace unos días) habló en el programa emitido por TyCSports, ratificó el tema y declaró: “La idea es darle la oportunidad a clubes grandes que hoy están en el ascenso. Habría un alternancia que le quitaría el dramatismo de la vida y la muerte a muchos equipos".

La nueva estructura sería un torneo anual de 40 equipos que se dividiría en cinco zonas de ocho (los “grandes” serían cabezas de serie), aunque todavía no estaría decidido. A su vez, se jugarían interzonales para mantener los clásicos.

A partir de allí, los mejores cuatro de cada grupo conformarían un nuevo torneo de veinte y lo mismo sucedería con el resto. Sin embargo lo más increíble está por venir. De la “zona de ganadores” se decidirá el campeón y los clasificados a la Libertadores pero NO LOS DE LA SUDAMERICANA, que saldrían de los mejores equipos de la “zona de perdedores” (los peores descenderían). Es decir que quien termine 20° no jugará ninguna de las dos competiciones pero el que finalice 21° participará de la Sudamericana. Un hecho injusto y terrible por donde se la mire.

Este no es más que un nuevo acto de incapacidad e inutilidad de la materia gris por parte de los dirigentes que están a favor del proyecto. No sólo por no armar un certamen más simple con 20 equipos que se enfrenten ida y vuelta sino también por no mantener los dos torneos cortos por año.

Esta clase de medidas sirven de explicación para entender el presente del seleccionado nacional. La convocatoria de más de 200 nombres en un año y medio, la falta de relación para elegir un técnico y bancarlo en su puesto, y la real función de Carlos Bilardo como Director General de Selecciones (entre otras). Más allá del resultado, desde la época de Bielsa, es decir 2004, que un entrenador no está cuatro años de corrido en el cargo. Desde allí pasaron José Pekerman, Alfio Basile, Diego Maradona y Sergio Batista. Todos ellos con formas de ser y de dirigir muy diferentes.

Yendo desde Carlos Bianchi hasta Alejandro Sabella, el tema central de la semana, ahora también pasamos por un torneo de 40 equipos. Complicado e inútil. Justamente como las personas que deciden el futuro del fútbol argentino.

25 de julio de 2011

Uruguay, un justo ganador

Por Gastón del Torto / @g_deltorto

Cuarto en el Mundial de Sudáfrica 2010, subcampeón en el Sudamericano Sub 20 de Perú 2011, puesto lo que clasificó a los Juegos Olímpicos de Londres 2012, medalla de plata en el Mundial Sub 17 de México tras perder la final con el local 2-0 y un equipo finalista en la Copa Libertadores 2011 (Peñarol). Este es el presente del fútbol uruguayo. Lleno de encuentros decisivos e instancias finales en distintas categorías, tanto a nivel selección como equipos.

Hoy por la tarde se sumó uno más. La obtención de la Copa América número 15. El conjunto de Oscar Tabárez venció 3-0 a Paraguay (uno de Luis Suárez y dos de Diego Forlán) y se transformó en el máximo ganador de la historia de la competición, aventajando a Argentina por uno. Así, Uruguay se mantiene en la cúspide del fútbol sudamericano y vuelve a vivir momentos de esplendor como en la época de Alcides Ghiggia, Juan Alberto Schiaffino, Obdulio Varela y tantos otros.

Y un día la justicia se reflejó en un campo de juego. En una Copa América donde dicho concepto, poco importante para algunos, no actuó en todos los partidos, sí lo hizo en este. Uruguay fue muy superior a un equipo paraguayo que no mostró nada, al igual que en los partidos anteriores, y sólo se dedicó a defender. El problema fue que un plantel acostumbrado a eso, hoy tuvo que salir a atacar desde los once minutos porque ya perdía 1-0.

Las características que más se le destacaron a la “Celeste” a lo largo de estos últimos años fueron la garra, las ganas y la solidaridad en la marca. Sin embargo, el seleccionado de Tabárez no gana por eso. Un equipo que defiende cada pelota hasta la muerte durante 90 minutos no triunfa, empata. Uruguay gana porque tiene buenos jugadores, hábiles, desequilibrantes, molestos para marcar y que están en un momento tremendo. La fiereza defensiva no es un fundamento sino un complemento. Gracias a la astucia de Suárez, la calidad de Forlán y Edison Cavani, más la predisposición de Álvaro y Maxi Pereira para atacar, el plantel hace la diferencia. Después, obviamente, la presión que ejerce el resto del mediocampo y los defensores facilitan la tarea de los atacantes.

Estos jugadores demuestran mucho más que la “garra charrúa”, relacionada más con actos violentos que otra cosa. Sin duda no tienen un juego vistoso pero saben cómo hacer las cosas, dónde moverse y en qué lugar del campo hacerlo. El entrenador supo explotar las características de cada uno al máximo, para dar lugar a un nivel colectivo muy bueno. Asimismo, estos jugadores tienen la capacidad de armar jugadas claras de la nada. Tal vez un rebote o una trabada fuerte, seguida por un pase al vacío, termina en una oportunidad manifiesta de gol.

Por eso, Uruguay es un justo campeón. Porque Fernando Muslera apareció cuando el equipo más lo necesitó, Diego Lugano fue una fija en la defensa, tanto de arriba como de abajo, Egidio Arévalo Ríos junto a Diego Pérez se repartieron el mediocampo a la perfección, siempre atentos y escalonados. Álvaro Pereira tuvo más libertades ofensivas ante el ingreso del “Tata” González (ex Boca) por Cavani; Forlán, sin tanta influencia en la red como en el Mundial, inició cada jugada de Uruguay y Suárez transformó cada pelotazo sin destino en una oportunidad importante. Realmente el trabajo del delantero fue soberbio, aguantando varias veces frente a dos o tres defensores, no sólo contra Paraguay sino también con Argentina y Perú, pero también por abajo, jugando al fútbol.

Uruguay llegó a los 15. Como una niña adolescente que espera ansiada su fiesta de cumpleaños, con su vestido y sus seres más queridos. Tal vez sin tanto cotillón, el conjunto de Tabárez demostró ser un rival importante pero más que nada afianzado. Los datos hablan por sí solos: en este partido, con referencia al de Alemania por el tercer y cuarto puesto en Sudáfrica 2010, repitió ocho jugadores titulares (Muslera, Lugano, Martín Cáceres, Maxi Pereira, Pérez, Arévalo, Suárez y Forlán). Más Cavani y Diego Godín que en la final frente a Paraguay ingresaron en el segundo tiempo.

Así concluyó la Copa América. Perú terminó tercero y Venezuela, cuarto. Las dos grandes sorpresas del torneo. Argentina y Brasil no figuraron en los resultados y apenas lo hicieron en el juego. Los árbitros evidenciaron la baja calidad que hay en Sudamérica (no sólo en nuestro país). Las estructuras edilicias de los estadios se lucieron aunque la imagen negativa terminó siendo el estado del pasto del Estadio Único de La Plata. La edición número 43 dejó entrever que las eliminatorias para Brasil 2014 no serán nada fáciles, que esta parte del mundo ya no es únicamente Argentina y justamente Brasil. Uruguay, Chile, Colombia, Perú, Venezuela y Paraguay también pueden y tienen con qué luchar por un lugar en la próxima cita mundialista.

Mejor jugador: Luis Suárez
Goleador: Paolo Guerrero (5 goles)
Mejor jugador joven: Sebastián Coates (defensor uruguayo de 20 años)
Mejor arquero: Justo Villar


Mejor once (personal): Justo Villar; Diego Lugano, Sebastián Coates, Paulo Da Silva; Maicon, Tomás Rincón, Egidio Arévalo Ríos, Álvaro Pereira; Sergio Agüero, Paolo Guerrero y Luis Suárez.

18 de julio de 2011

Venezuela a la semifinal: ¿Qué está pasando?

Por Gastón del Torto / @g_deltorto

¿Cómo puede ser que en tres de los cuatro partidos de la última instancia de la Copa América hayan clasificado quienes no lo merecían?. Más allá que la justicia y el fútbol no van de la mano, los penales determinaron que dos grandes de Sudamérica no siguieran en el torneo y el excesivo “tarro” hizo lo mismo con Chile. ¿Cómo puede ser que si la diferencia para los “perdedores” fue tal, no pudieran doblegar a su rival?.

El destino o lo que prefieran creer se encargó de demostrar que Argentina, Brasil y la “Roja” no pudieran plasmar en el resultado las diferencias con Uruguay, Paraguay y Venezuela, respectivamente. Ya sea por la falta suerte, precisión o la actuación del arquero, como le pasó a los equipos de Sergio Batista y Mano Menezes. Tanto Fernando Muslera como Justo Villar (nuevo arquero de Estudiantes de La Plata) fueron imbatibles para los delanteros. Atajaron todo lo que fue al arco, incluso un penal cada uno, y significaron la principal causa por la que sus selecciones ganaron.

Sin embargo, esta nota no es un desmerecimiento para quienes accedieron a las semis. A cada uno con lo suyo le alcanzó para llegar a esa instancia aunque ni el plantel de Oscar Tabárez o el de Gerardo Martino demostraron ser lo que fueron en el Mundial de Sudáfrica 2010. Apenas un pizca de aquellos buenos equipos, ordenados defensivamente pero picantes y masivos en ataque. Lo único que preocupa es que el técnico uruguayo haya asegurado que jugaron como se lo habían planteado. A diferencia de éste, el entrenador argentino reconoció que pasaron de “culo”.

Algo similar le sucedió al conjunto de Claudio Borghi que cayó 2-1 con la “Vinotinto”. Este seleccionado, revelación desde la época de Marcelo Bielsa, se convirtió en una “potencia” más a nivel sudamericano. Su juego y afán ofensivo lo caracterizan como un equipo lindo para ver. A pesar de que no lo hizo bien en el primer tiempo. Desordenado, verticalmente torpe y falto de un jugador capaz para comenzar el ataque. Por el contrario, el conjunto de César Farías sí mantuvo el orden y la disciplina táctica aunque obviamente apostó a una contra o pelota parada. Así llegó el primer gol del ex central, Oswaldo Vizcarrondo.

En la segunda etapa, tras el ingreso de Jorge “El mago” Valdivia, el seleccionado chileno cambió. El actual jugador del Palmeiras la rompió. Estuvo en todos lados. Jugó e hizo jugar. Generalmente le dio buen destino a sus pases y cuando no pudo, desairó con sus gambetas. Además casi convierte un golazo de afuera del área pero la pelota pegó en el travesaño.

En los primeros 20 minutos del complemento, Chile pudo haber hecho, al menos, cuatro o cinco goles. Casi hace el tercero antes que el primero. El palo le devolvió a Humberto Suazo una media vuelta tremenda, Renny Vega encontró de casualidad un cabezazo de Gary Medel, Gabriel Cichero despejó en la línea una palomita de Alexis Sánchez y la mencionada jugada de Valdivia. Tanta mala suerte tenía Chile que daba lástima que no puedan convertir. Una vez que lo hizo, mediante otro buen giro del actual nueve de Monterrey de México, el equipo se sobrepasó de energía. Corrió mucho pero mal. Intentó seguir atacando pero no fue tan claro.

Venezuela recuperó algo de orden y le bastó con otra pelota parada para anotar el 2-1. Juan Arango ejecutó, el balón le picó antes a Claudio Bravo y Cichero empujó al gol que fue tan sorpresivo como inmerecido. En lo que restó, el equipo de Borghi sólo tuvo un remate de Arturo Vidal que el propio defensor de Newell’s sacó en la línea.

Así fue el trámite del encuentro. Nuevamente “salió” beneficiado el que jugó peor. De esta manera, Chile se sumó al grupo de injustos derrotados junto a Argentina y Brasil. Lo peor de esto es que los tres, después de comienzos dudosos, habían empezado a mejorar. Iban de menor a mayor. Por eso el sabor amargo es aún mayor.

Finalmente, las semifinales quedaron: Uruguay – Perú y Paraguay – Venezuela, el martes y el miércoles respectivamente. Esperemos que de una vez por todas, aquel equipo que juegue mejor y haga las cosas bien pueda acceder a la final. Aunque aún así esta edición de la Copa América evidenció la paridad de seleccionados que se nivelaron para abajo.

Batista, una copia de Maradona

Por Gastón del Torto / @g_deltorto

Otra vez sopa. Pero no por el resultado final, que también deja tristeza en la gente, sino por el juego, por las decisiones, por lo convocados. Pensar que después de la era Diego Maradona suponía vendrían tiempos mejores. Un entrenador convincente, verdadero, leal, certero y cumplidor. Características que sin duda armarían a un gran seleccionador. A cambio de eso llegó Batista y su incoherente afán catalán.

A pesar de que es una frase hecha, usada miles de veces, aún más en este último tiempo: ¡¡¡¡ No se puede jugar como el Barcelona!!!! Es imposible. Porque en más de 110 años de fútbol hubo pocos equipos que quedaron en la memoria por un juego similar. Hungría en 1954, Brasil en 1970, Holanda en 1974, el Ajax de esa época, La Máquina de River, “Los Carasucias” del Sudamericano 1957 y algunos más. Obviamente el conjunto de Pep Guardiola está dentro de este selecto grupo.

Claramente una evidencia de que hubiera sido muy difícil copiar a un equipo que juega de memoria. Más aún si se tiene en cuenta que en las eliminatorias, los jugadores de todas las selecciones vienen de Europa, juegan y se vuelve a ir. Así empezó el ciclo de Batista.

Después llegaron las contradicciones que se extendieron hasta hoy. Al mejor estilo Maradona, el “Checho” habló y mintió: “Carrizo es mi arquero”, “Messi mi 9”, “Tevez no puede estar”, “Tevez sólo puede jugar de centrodelantero”, “la Copa América es un proyecto con jugadores jóvenes para apuntar al Mundial" (Javier Zanetti, va a cumplir 38; Esteban Cambiasso, este año cumple 31; Gabriel y Diego Milito, casi 31 y 32, respectivamente), “pongo tres cincos para tener la posesión del balón”, etc., etc., etc. Dos partidos oficiales duró ese mediocampo. DOS. Antes la presión del público, sus convicciones se fueron al carajo. Sacó los tres volantes con similares características y metió a tres delanteros. Nada de grises, balances o como quieran llamarlo. Extremista siempre.

Estas actitudes, pensamientos y resultados tienen que servir para algo. Una eliminación en cuartos de final siendo sede del torneo debería concientizar a alguien. Acaso Julio Grondona o al propio Batista. El Presidente de la AFA volvió a demostrar su incapacidad para nombrar un entrenador. Primero Diego Maradona, sólo por su apellido y trayectoria claro está, y ahora el “Checho”. Un “premio” a los jugadores del Mundial 1986. ¿No les alcanzó solamente la copa o el renombre que eso conlleva? ¿En serio necesitan favores? ¿No tienen plata para comer? Además de los dos últimos técnicos de la mayor está Oscar Garré en el Sub 17 que también destroza el presente y el futuro de la categoría.

¡Basta de favores! Hay que abrir la cabeza. La Selección Argentina no es una más en el mundo. Tiene jugadores de renombre en todo el planeta, envidia de varios países. Incluso España, campeón en 2010, se muere de ganas de tener a Lionel Messi en su equipo o así también a Sergio Agüero o Gonzalo Higuaín. La decisión del impresentable mandamás de AFA es un chiste para el pueblo futbolero. Un entrenador sin pergaminos, apenas una medalla olímpica (bien ganada, por cierto). Ni siquiera a nivel equipos. Ahora que la posibilidad de que Batista pueda alejarse del puesto, hay que utilizar la cabeza, contratar a alguno de las decenas de técnicos idóneos para el puesto. Ya se perdió la oportunidad de Marcelo Bielsa pero quedan Ramón Díaz, Alejandro Sabella o Carlos Bianchi (aunque es muy probable que decline). Hasta Américo Gallego tiene logros suficientes como para candidatearse.

Más que una crítica, esto es un pedido expreso para el propio Grondona. No desperdiciemos más tiempo con Batista. Este es el momento exacto para cambiar y encarar desde cero y renovado, el camino hacia Brasil 2014. Una cita demasiado importante como para malgastar cada segundo que pase con este entrenador.

Perú da el batacazo en cuartos

Por Maxi Bibbo / @maxi_balcarce

Perú le ganó 2-0 a Colombia y accedió a las semifinales de la Copa América 2011, donde será el rival del ganador del encuentro que disputarán desde las 19.15 Argentina y Uruguay. El partido, jugado en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, fue de ida y vuelta, ambos equipos se repartieron el dominio de la pelota, terminando el conjunto cafetero con mayor actividad sobre el arco peruano.

El primer tiempo presentó a la selección de Hernán Darío Gómez con mayor predominio del juego, siendo Freddy Guarin el conductor de los tiempos. Falcao tuvo una situación clara tras luchar una pelota con la defensa incaica. Luego el volante del Porto portugués cruzó un disparo que el ex delantero de River Plate no alcanzó a conectar gracias al esfuerzo del defensor RenzoRevoredo, que desvió el remate.

Los de Sergio Markarián devolvieron las gentilezas con un tiro de Juan Vargas. El ritmo era intenso, con los colombianos bombardeando la valla de Raúl Fernández, mientras que Perú intentaba salir del asedio. Dayro Moreno se convirtió en el hombre de ataque para el conjunto cafetero, forzando en varias ocasiones las intervenciones del arquero.

En tanto, los bicolores dependieron del las producciones de William Chiroque y Paolo Guerrero, más algunas incursiones del Vargas. El defensor de la Fiorentina italiana probó desde media distancia sin inquietar a Luis Martínez. Los minutos pasaban con los muchachos de Gómez a la ofensiva, buscando el gol que abriera el marcador y consolidara el juego. Sin embargo, los incaicos resistieron los embates hasta el final.

El complemento comenzó con mucha intensidad. Chiroque hizo reaccionar a Martinez a los 3 minutos con un tiro desde fuera del área. Moreno devolvió las gentilezas con otra ejecución que paso cerca y después realizó una maniobra personal que finalizó con un empujón de AlbertoRodríguez. El árbitro mexicano Francisco Chacón cobró penal ante la protesta de varios futbolistas peruanos. Falcao fue el encargado de patear pero su envió se fue cerca del palo izquierdo.

Colombia no pudo concretar la situación más clara, igualmente seguía con la vista clavada en Fernández, quién comenzaba a convertirse en figura. El jugador del Tijuana azteca demostró sus cualidades técnicas en una jugada personal que reventó el poste. Los cafeteros presionaban y mantenían el monopolio de la pelota, Guarín y Carlos Sánchez eran los patrones del medio y la entrada de Hugo Rodallega ponían a los tricolores muy cerca de abrir el resultado.

En tanto, la “albirroja” respondió con un tiro de Adán Balbín que motivo la atajada de “Neco” Martínez una vez más. Ya sobre el ocaso, los del “Bolillo” tuvieron la oportunidad de acceder a semis cuando el ex volante de Boca estrelló su disparo en el travesaño. Chacón marcó final, siendo el suplementario la definición para ambos equipos.

Los 15 minutos iniciales tuvieron acción del lado peruano, donde Juan Vargas hizo revolcar al golero del Once Caldas. Luego Fernández le tapó una mano a mano a Moreno. El voltaje aumentó con el correr del tiempo y cuando faltaban 4 para la conclusión el arquero colombiano salió mal a buscar un centro y dejó corta la pelota, para que Carlos Lobatón la colgara del ángulo ante la mirada de los defensores.

Con la ventaja, la “Blanquirroja” empezó el segundo tiempo extra con el control de las acciones. Paolo Guerrero hizo trabajar a Martínez y el pelilargo volante colombiano termino de convertir a Fernández en figura, cuando este le detuvo un tiro desde fuera del área. Colombia estaba jugado en ataque, lo que aprovechó Vargas para encarar a la escasa última línea cafetera.

Tras un error de Sánchez, el “Loco” hizo una maniobra individual y descargó con Guerrero, quién se la devolvió para que el ex Colón fusilara al arquero, echando por tierra todas las esperanzas de los colombianos. Los momentos finales fueron desconcertantes para el ganador del Grupo A. Sin fútbol ni claridad fue en busca del gol de la vergüenza que nunca llegó.

Por otro lado, el conjunto del “Mago” Markarián desplegó un juego ordenado tácticamente, con Chiroque, Vargas y Guerrero como estandartes. Además, la producción del guardavalla Raúl Fernández aportó seguridad a una defensa aún no consolidada. En fin, Perú accedió a semifinales, donde jugará el próximo martes a las 21.45 en La Plata frente a Uruguay.

17 de julio de 2011

Los penales volvieron a mentir

Por Gastón del Torto / @g_deltorto

Cuartos contra Alemania en el Mundial 2006, final frente a Brasil en la Copa América 2004 y hoy en la misma competencia, pero dos instancias previas, ante Uruguay. Velozmente, tres series de penales en las que Argentina perdió después de haber jugado un partido bueno y mereciendo ganarlo. Sin ser una obra de arte del más fino pintor, el seleccionado dirigido por Sergio Batista debió conseguir la victoria. Hizo todo lo posible para definir el encuentro a lo largo de los 120 minutos que éste se extendió, aunque en nada de eso haya influido el técnico.

El resultado final no termina siendo lo más importante. De hecho, Argentina fue eliminada de esta copa sin haber perdido. El tema acá fue el nivel futbolístico, las actuaciones que completó el equipo, aún teniendo al mejor del mundo en campo. Fueron bajas, poco convincentes y frente a rivales no demasiado importantes. Es cierto que levantó en los últimos dos encuentros pero aún así sería conformarse con escaso para este plantel.

Frente a Costa Rica, el entrenador, se percató de una vez por todas, que el equipo no funcionaba, que su intención de triple cinco no iba a ningún lado. Sólo dos partidos duró la “formación Barcelona” pues Ever Banega no es Xavi ni Cambiasso, Iniesta o viceversa. Ese cambio fue de los pocos positivos durante su mandato. Funcionó contra el equipo de Ricardo La Volpe y también hoy.

Durante el partido, Argentina fue mucho más que Uruguay. Aunque el conjunto de OscarTabárez se puso adelante en el resultado apenas a los cinco minutos con gol de Diego Pérez, quien debió ser expulsado, primero a los dos por un planchazo a Javier Mascherano (también lo echaron pero injustamente) y después por un golpe a Lionel Messi. Finalmente a los 38, sí abandonó el campo tras un empujón a Fernando Gago cuando salía para la contra.

Desde el tanto de la “Celeste”, el seleccionado nacional fue más vertical que en otros partidos, no se relajó en un toqueteo inocente y a partir de la figura del jugador del Real Madrid y del rosarino intentó llegar al arco rival. No pateó muchas veces, sólo dos, y en ambas el responsable fue Gonzalo Higuaín. Autor del gol tras un pase exquisito del 10, que acarició la pelota como uno acaricia al amor de toda su vida.

Después de una etapa inicial muy intensa, el complemente comenzó más tranquilo. Con el empate Argentina movió más el balón por el ancho del terreno pero le costó ingresar a posición de gol. Messi mermó un poco su nivel, tal vez por las miles de patadas que recibió aunque cuando tocó la pelota generalmente le dio buen destino. Uruguay siguió corriendo y amenazó más que nada con la pelota parada. Un arma que supo utilizar bien y con la cual los defensores argentinos también cooperaron. Entre los cuatro de atrás y el medio ocasionaron 12 faltas que Diego Forlán se encargó de mandar al área (más que nada Nicolás Burdisso apoyándose al saltar). Sus compañeros cabecearon en 10 oportunidades.

Aún así, las chances más claras fueron para Argentina, que no pudo definir simple, tal vez por carencia de fortuna, pero puntualmente por Fernando Muslera. El arquero del Lazio de Italia fue sin duda la gran figura del partido, se encargó de mantener el empate hasta el final. Atajó todo lo que le tiraron y pocas veces dio rebote. De arriba, de abajo y con el cuerpo. En particular dos: una que se le tiró como un león a Higuaín y otra, un tiro libre de Carlos Tevez que sacó con la pierna.

Seguramente de no haber sido por él, este no hubiera sido el primer superclásico rioplatense en 177 ediciones que deriva en suplementario. Allí, Argentina continuó controlando la posesión pero no pudo quebrar a Uruguay que esperó agazapado. Messi tuvo dos chances, pero en ambas, Muslera derribó sus esperanzas.

De esta manera, el encuentro terminó en penales. Aún en el siglo XXI sigue siendo la manera más injusta de finalizar un partido. Principalmente porque varias veces determinó injustamente al ganador. Esta no fue la excepción. Convirtieron todos salvo Tevez que tiró fuerte a la derecha del arquero uruguayo quien retuvo el disparo.

Así sin más terminó el periplo de Argentina en su Copa América, tras el quinto penal convertido por Martín Cáceres. El balance: negativo. Pobre en cuanto al nivel futbolístico y al rendimiento de los jugadores en general. Un torneo que no sirvió para nada salvo para revalidar la figura de Gago y Sergio Romero y descubrir que hay un lateral derecho dispuesto y capaz como Pablo Zabaleta. Pero no mucho más. Higuaín y Agüero tienen que estar. Naturalmente Messi también pero quedaron ganas de ver más de Marcos Rojo, el único marcador de punta izquierdo real pero también “el gran responsable” del empate con Bolivia.

Así termina la Copa América. Lindos estadios y gente predispuesta y alentadora (salvo en Rosario contra Colombia). Nada más. Tal vez cambiaría si en las próximas horas, el entrenador decide dar un paso al costado para un buen porvenir del país. Pero eso no podremos saberlo hasta el momento en que llegue. Es así. Argentina out y Uruguay a semis donde lo espera Perú, el martes desde las 21.45.

14 de julio de 2011

Grupo C: Goles, sufrimiento y clasificación

Por Juan Cuccarese / @jcucca

Brasilero, brasilero...

En el otro cruce final por el Grupo B, Brasil enfrentaba a Ecuador en busca de la clasificación.

El partido comenzaba con un Ecuador que movía la pelota ordenadamente y tocaba frente a un Brasil que intentaba proponer lo mismo, juego prolijo.

Maicon era el más lucido en un Brasil que apostaba al juego de sus laterales, como en anteriores partidos. A los 27, llegaría el primer gol: André Santos pondría un centro preciso desde la izquierda, y Pato aparecería para anotar de cabeza. Brasil se ponía 1 a 0 arriba y aseguraba la clasificación. Pero lejos de deshacerse, Ecuador respondió rápido: a los 37, Caicedo saca un remate potente desde afuera y un blooper de Julio César (que nos hace recordar al arquero Green en Sudáfrica 2010) permite que el partido quede nuevamente en tablas. El 1 a 1 complicaba a Brasil.

Durante los últimos minutos, se pudo ver a un Ecuador que intentó con varios remates y un Brasil que terminó metiéndose atrás. Así, termino la primer parte.

Al comenzar el segundo tiempo, Brasil salió determinado a ponerse arriba en el marcador. Pasados tan solo 3 minutos, Neymar convertiría el 2 a 1: Ganso lo habilitaría con un buen pase entre varios defensores ecuatorianos, y el crack brasileño remataría potentemente frente al arquero. El Scratch volvía a encontrar tranquilidad con este tanto.

Pero nuevamente, le duraría tan solo 10 minutos: A los 13, Caicedo volvería a poner las cosas en igualdad, con un enganche y un remate desde afuera del área que Julio César no podría evitar. A Brasil le duraba poco la tranquilidad luego del gol, y nuevamente se veía complicado para clasificar, pero sacaría a relucir su orgullo tan solo dos minutos más tarde.

A los 15, Elizaga da rebote tras un disparo de Neymar, y Pato consigue conectar la pelota para poner el 3 a 2. Así, Brasil trataba de enfriar el partido.

La verdeamarela era efectiva cuando se trataba de atacar, pero Julio César inquietaba a todos debido a que tuvo responsabilidad en ambos goles, y la defensa no era lo más seguro que había mostrado el Scratch. Ecuador, por su parte, comenzaba a desesperarse y perder efectividad.

A los 26, llegaría otro gol más: Maicon, por lejos la figura del partido, desbordaría desde la derecha y lanzaría un centro preciso hacia el centro del área. Neymar, que llegaba a la carrera, la tocaría despacio y con tranquilidad para poner el 4 a 2 y casi asegurar la punta del grupo para Brasil.

Finalmente, tras este gol, el partido se diluyó lentamente, ya que Brasil dominaba la posesión y Ecuador no conseguía desequilibrar y conectar una buena jugada en ataque.

El partido finalizaba con un 4 a 2 en el marcador que, para mí, no correspondió a lo que se vio plasmado en la cancha. Creo que el partido era para un 2 a 2 y hasta un 3 a 2 para Brasil, pero esta diferencia de dos goles no era acorde a lo sucedido en el trámite general del encuentro. Sin embargo, que se puede decir: es la Copa América.


Sufrió y pasó

Por los últimos enfrentamientos del grupo B, el cruce era entre Venezuela y Paraguay, quienes venían siendo de lo mejor del grupo en cuanto a rendimiento.

Paraguay debía ganar para clasificar sin riesgos, mientras que la vinotinto ya estaba clasificada y guardaba algunos jugadores. El partido tendría su primer gol muy rápidamente: A los 4 minutos, Rondon avanza solo hacia el área de Paraguay y saca un remate violento que se mete en el arco de Villar. Venezuela ganaba y quedaba como líder, mientras Paraguay arriesgaba su clasificación.

Tras el gol, la selección guaraní comenzó a intensificar su juego, buscando un empate que le diera tranquilidad, pero Venezuela neutralizaba correctamente los intentos de gol. A medida que el conjunto paraguayo avanzaba, la vinotinto parecía meterse atrás. Finalmente, el empate llegaría a los 32 minutos: Tras un centro, Estigarribia metería un cabezazo que daría en el palo, y luego de una serie de rebotes desordenados en el área, Alcaraz fusila a Vega para el 1 a 1. Luego de este gol, no habría más situaciones importantes durante el primer tiempo. Así, ambos equipos debían salir a buscar la victoria en la segunda mitad.

Apenas arrancado, quien más buscó el tanto fue el conjunto guaraní, y tuvo su recompensa a los 17: Valdez saca un zurdazo que Vega rechaza bien, pero Barrios llega para poner el 2 a 1 y tranquilizar al Tata Martino. A partir del gol, el partido comenzó a trabarse y jugarse fuerte, ya que Venezuela buscaba el empate y Paraguay trataba de quedarse con la victoria.

A los 40, llegaría otro cachetazo para los venezolanos: Tras un tiro libre, Riveros conecta un potente cabezazo al arco de Vega y pone el 3 a 1, aniquilando cualquier ilusión de los vinotintos. Paraguay clasificaba tranquilo, y Venezuela era el otro clasificado.

Pero el fútbol, si algo nos demuestra constantemente (y en especial en esta copa), es que nunca hay que quedarse con la lógica, y que un partido no termina hasta que el árbitro pita el final. Y digo esto porque apenas 4 minutos después, Fedor sacaría un buen disparo en el área que, desviado por Torres, se metería en el arco de Villar y pondría las cosas 3-2. Paraguay se ponía nervioso con el gol, y los venezolanos volvían a tener esperanzas.

A un minuto del final, sucedió la jugada de película: Última pelota, corner para Venezuela. El arquero Vega va a buscar el cabezazo. Final a todo o nada para la vinotinto, y el corner que va transitando el camino hacia el área mientras miles de venezolanos contienen la respiración. El arquero Vega que encuentra la pelota, y la peina con un cabezazo, dejándosela a Orozco. Y, como dice otra máxima del futbol, “dos cabezazos en el área es gol”. Orozco se lanza en una palomita heroica y convierte el empate, en la última, tras ir perdiendo 3 a 1 hace tan solo 4 minutos.

Finalmente, el partido terminó en un 3 a 3 increíble. Ambas selecciones clasificaron, ya que Paraguay quedó entre los dos mejores terceros. Una vez más, esta Copa América nos dio una lección sobre varios tópicos del fútbol a los cuales nos afianzamos cuando el partido se nos complica. En este caso, Venezuela lo demostró.

13 de julio de 2011

Grupo B: Uruguay y Chile, sin brillar, cumplen el objetivo

Por Maxi Bibbo / @maxi_balcarce

Uruguay, con sufrimiento, a cuartos

Uruguay venció 1-0 a México y alcanzó el segundo puesto del Grupo B, por lo que será el rival de Argentina, en los cuartos de final de la Copa América 2011, mientras que los aztecas se despidieron del torneo. El partido fue de los mejores de la primera fase, donde ninguno regaló nada, ni se quedó sin alguna carta por jugar.

Los de Oscar Tabarez salieron desde el minuto inicial a atacar el arco de Luis Michel. La dupla ofensiva conformada por Luis Suárez y Diego Forlán fueron los artífices de la mayoría de las llegadas uruguayas, como también de la creación de las jugadas de peligro. La proyección de los volantes charrúas y la presión llevaron a los mexicanos contra su valla.

Los de Luis Fernando Tena tuvieron su única oportunidad en los pies de Giovanni Dos Santos. El ex Barcelona remató desviados tras una recuperación en la mitad de la cancha. Después del intento fallido, el “Tri” no hizo más que refugiarse y esperar el final de los primeros 45 porque el acoso de la “Celeste” no cesó. Uruguay atacaba por todos los frentes, disparando mucho de media distancia y llevando a su rival hasta el área chica.

El gol llegó tras un tiro libre de Forlán que no pudo controlar Michel y Alvaro Pereira empujó al arco. Con el tanto, los “Orientales” continuaron apretando, el delantero de Atlético de Madrid estrelló una pelota en palo luego de asociarse con Suárez. El atacante del Liverpool inglés también tuvo sus ocasiones pero no logro capitalizarlas. La primera parte terminó con una diferencia en el marcador que no era la vista en el campo de juego.

El complemento fue, tal vez, uno de los más vibrantes de los vistos hasta ahora. Los de Tabarez salieron con la misma cara en busca de una ventaja tranquilizadora. Sin embargo se toparon contra un juvenil mexicano que le perdió el respeto, tornándose irreverente y con poco para perder. La incertidumbre fue el factor sorpresa de un partido que entrego un trámite acorde a la situación.

Edgar Pacheco, Dárvin Chávez, Javier Aquino y Rafael Márquez Lugo fueron los líderes de la levantada azteca. Los jóvenes se cargaron el equipo al hombro y le quitaron la pelota a Uruguay, sin dejarle manejar los hilos del segundo tiempo. Con desenfado y atrevimiento, los de Tena hicieron retroceder a su rival y fueron en busca del empate. El afán por la igualdad hizo que el conjunto verde quedara expuesto en defensa. Esto lo aprovecharon los volantes uruguayos para iniciar la contra.

Un cabezazo de Cristian Rodríguez y varios disparos de media distancia forzaron la respuesta de Michel. Igualmente la más clara la tuvo Nicolás Lodeiro, cuando reventó el palo tras un centro de Forlán, que fue más vertical y se movió por todo el frente de ataque. El cotejo transcurría como mucha intensidad, con ambos equipos en ofensiva y sin un momento de respiro para las líneas defensivas, más que nada la charrúa, se desordenó en el final, sufriendo la amonestación del central Sebastián Coates, no podrá jugar en cuartos.

México tuvo su chance de equilibrar las acciones cuando Márquez Lugo envió a la red un centro desde la izquierda de Chávez, pero el asistente marcó posición adelantada. El árbitró boliviano Raúl Orosco decretó el final de un cotejo emocionante que dejó a la “Celeste” en el segundo escalón del grupo, enfrentando al dueño casa en el cruce de cuartos de final. En tanto, los mexicanos concluyeron su participación de manera digna, con un rendimiento aceptable, teniendo en cuenta que muchos de estos jugadores serán de la partida en el Mundial Sub 20 de Colombia.


Chile a cuartos, sin lucir

Chile le ganó 1-0 a Perú y consiguió el pasaje a los cuartos de final de la Copa América 2011 como puntero del Grupo B, mientras que los incaicos deberán esperar la finalización de la primera fase a fin de ver si puede acceder como uno de los terceros. El partido tuvo un ritmo de ida y vuelta durante toda su primera parte, decayendo en la segunda, donde primo la pierna fuerte y la aspereza.

Los de Sergio Markarián comenzaron mejor, con William Chiroque muy activo en los últimos 30 metros. El volante de Juan Aurich tuvo la primera a los 5, cuando su disparo de media distancia paso cerca del travesaño. Luego, la intensidad peruana decreció y los dirigidos por Claudio Borghi se adelantaron en la campo, manejando la pelota durante gran parte del los 45 minutos iniciales.

Borghi preservó muchas de la figuras y se inclinó por algunos jugadores que no habían tenido minutos en las 2 presentaciones anteriores. Algunos de los cambios le dieron resultado como Esteban Paredes, que casi abrió el marcador a los 15, cuando no llegó a conectar un pase cruzado de Jean Beausejour. Inmediatamente, Humberto Suazo intentó picarla por sobre el arquero Salomón Libman pero se fue rozando el palo.

se perdió el primero tras un centro de Los trasandinos crecían en el juego pero los peruanos esperaban agazapados. Giancarlo CarmonaChiroque, que un rato más tarde hizo una jugada personal, inquietando el arco de Miguel Pinto, reemplazó a Claudio Bravo. Los instantes finales fueron golpe por golpe, con un conjunto rojo abocado a jugar por las bandas y con su línea de mediocampistas presionando delante del círculo central. En tanto, los peruanos por poco no convirtieron antes del descanso ya que Josepmir Ballón no alcanzó a empujar un pelotazo en el que falló Waldo Ponce.

Los de Borghi tuvieron una posibilidad nítida de gol recién comenzado el complemento, el defensor del Cruz Azul mexicano cabeceó un envío de Luis Jiménez. Luego, el partido entró en una meseta, donde ninguno de los dos producía ataques intimidantes, ni llegadas de peligro. El juego brusco se adueñó de la mitad de la cancha y así fue como Christian Ramos le entró mal a Alexis Sánchez, había ingresado poco tiempo antes, generando un encontronazo entre chilenos y peruanos. La pelea terminó con las expulsiones de Carmona y Beausejour.

El encuentro seguía en su letargo, cuando Ballón volvió a desperdiciar una habilitación de Chiroque, que para ese momento era la figura de los bicolores. Después de la posibilidad incaica, el trámite del cotejo se torno aburrido y tediosos. Ambos equipos evitaron el protagonismo, Chile no logró imponer su posesión de pelota, al igual que la circulación de juego, mientras que Perú se cimentó en el volante nacido en Morroplón, trenzó sólo frente a toda la defensa.

La emoción recién llegó en los minutos de descuento. Un tiro de esquina ejecutado por Marco Estrada cayó en el área chica y rebotó en André Carrillo venciendo la estirada de Libman. El gol en contra calo hondo en los de Markarián, que salieron a buscar la igualdad con todas sus armas pero una posición adelantada de Renzo Revoredo le quitó todas las esperanzas de empatar a los peruanos.

El árbitro brasileño Salvio Fagundes, de mal desempeño, marcó el final con el que Chile, sin mostrar el estilo de los partidos anteriores, consiguió los 3 puntos, asegurándose la punta del grupo y la plaza para jugar el próximo domingo en La Plata contra el segundo mejor tercero. Por otra parte, Perú debe esperar la conclusión de todas las zonas a fin de saber si puede pelear un lugar en la próxima instancia.

12 de julio de 2011

Grupo A: Tranquila, Argentina, tranquila

Por Gastón del Torto / @g_deltorto

Hay que festejar pero no desesperarse

“No jugó contra nadie” y “no es un rival para tener en cuenta” serán seguramente las frases de cabecera de algún sector del público mañana. Ahora la pregunta es ¿Bolivia sí lo era? Si se conseguía la victoria ¿Hubiera sido valorada? No creo. Es cierto que Costa Rica no es un seleccionado fuerte, incluso bastante menos que Argentina. Pero hasta hace unos días era de temer. Porque sí pudieron ganarle al equipo de Gustavo Quinteros y también por el rendimiento del conjunto nacional en los últimos partidos.

Esta noche, el conjunto de Sergio Batista dio una vuelta de timón que terminó llegando en un momento acertado. Salieron Carlos Tevez y Ezequiel Lavezzi, los dos “autitos chocadores” del equipo en los primeros partidos. Además de Ever Banega, quien tampoco había tenido buenos rendimientos.

Con el ingreso de Fernando Gago, Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero, el seleccionado volvió a tener algo del vuelo futbolístico que mostró, por ejemplo, en el primer tiempo frente a Estados Unidos. Sin maravillar le alcanzó para derrotar al equipo de Ricardo La Volpe por 3-0, con dos tantos de Sergio Agüero y uno de Ángel Di Maria. Aún así se notó claramente que Argentina sigue siendo un cúmulo de individualidades y el encargado de unir esas pequeñas ramificaciones es justamente Lionel Messi.

Hoy, el fenómeno mundial fue la figura que siempre es. Aquel que nunca juega mal, que tiene partidos regulares, buenos, muy buenos y soberbios. Dejó en claro cuan ilusa es la gente que lo insulta y menosprecia su habilidad y porqué es único en el planeta. Esta vez se desempeñó como enganche creativo más que como goleador. Estuvo muy preciso con la pelota y puso, al menos, diez pases gol a lo largo del partido. La poca efectividad de Agüero pero más aún de Higuaín imposibilitaron la goleada. A pesar de eso ambos delanteros también tuvieron un muy buen partido y justificaron su inclusión entre los titulares. Supieron moverse en el ancho del terreno para evitar la marca y lo hicieron correctamente.

También fue importante el trabajo de Gago, puntualmente en el primer tiempo; controlando la pelota, repartiendo el juego a las bandas y juntándose con Messi más cerca del área donde Costa Rica se cerró bien. Asimismo, Pablo Zabaleta tuvo un partido aceptable. Pasó bastante y criteriosamente al ataque.

El partido en sí no fue un trámite pero mucho más abierto de lo que se suponía. Los jugadores centroamericanos no impusieron una marca férrea por lo que los volantes argentinos tuvieron libertades para trasladar la pelota. Aún así, el primer gol llegó embarullado entre rebotes. Después del segundo, a los 7 del complemento, el encuentro terminó. El equipo de La Volpe no impuso resistencia, dejó de cubrir los espacios y excepto por Joel Campbell, no atacó.

Sin duda hubo un cambio. Argentina jugó mejor que los partidos anteriores aunque tal vez no sea un parámetro importante para tener en cuenta. El próximo sábado se enfrentará al segundo Grupo C. Las probables selecciones a conseguir esa plaza son Uruguay, Chile y Perú. Es decir que el panorama para los cuartos de final es complicado. Realmente rivales de peso a nivel continental que pueden causarle problemas al equipo de Batista pero donde pueden plantearse encuentros abiertos y bellos a la vista del público.


Colombia cumple con las expectativas

Sin duda, las mejores selecciones de la Copa América, aquellas que en la previa se creía iban a ser avasallantes, todavía no demostraron nada. De esta regla, la única excepción es Colombia. El conjunto de Hernán Darío Gómez, también conocido como “Bolillo”, se clasificó a la segunda ronda tras la victoria de ayer frente a Bolivia 2-0. Con 7 puntos el equipo cafetero terminó como líder del Grupo A (le ganó 1-0 a Costa Rica y empató 0-0 contra Argentina).

No deslumbra, no juega como el Barcelona pero tiene delanteros efectivos y un sistema de juego bastante aceitado donde cada uno sabe qué hacer en cada lugar del campo. Volantes que llegan como Freddy Guarín, un extremo muy hábil como Adrián Ramos, y Dayro Moreno que se las arregla jugando por derecha, en un lugar poco común para él. Ordenado defensivamente y con laterales que se prestan en ofensiva, Colombia consiguió, acaso, ser lo mejor en cuanto a rendimiento de la primera fase.

Puntualmente ayer, con dos tantos de Falcao, de estupenda temporada en Porto, venció a una selección muy pobre como Bolivia, y sin hacer mucho trabajo. El plantel de Gustavo Quinteros demostró ser un típico equipo que complica a los grandes pero que a la hora de enfrentar a los de menor importancia no tiene el mismo compromiso. Por ejemplo, frente a Argentina, estuvieron muy fuerte en la marca, cerca de Lionel Messi y con muy poquito llevaron algo de peligro al arco de Sergio Romero.

Sin embargo la sorpresa que generó ese resultado más la motivación de empatar justamente con el local en el debut, habiendo estado arriba en alguna parte del partido, no se reflejó en los encuentros posteriores. Tuvo una actuación pésima contra Costa Rica donde fue superado ampliamente y poco demostró ayer contra Colombia. Apenas un tiro libre y algunas jugadas individuales de Juan Carlos Arce.

En fin, Colombia accedió con justicia a los cuartos de final aunque todavía no está decidido su rival. Para eso deberá esperar hasta el miércoles cuando termine la fase de grupos. Por el contrario, Bolivia quedó eliminada y no gana un encuentro por Copa América desde la semifinal con México de 1997 donde fue local. Esto demuestra claramente lo que le cuesta jugar fuera de su país.

9 de julio de 2011

Injusticia Nao tem fim

Por Juan Cuccarese / @jcucca

Por los segundos enfrentamientos en el grupo B, Brasil debía cruzarse con Paraguay, en el partido más atractivo de este grupo. Ambos equipos habían igualado en sus partidos anteriores, y buscaban el triunfo para poder subirse a la punta y prácticamente asegurar su clasificación a la siguiente ronda.

El partido arrancaba con una chance para los guaraníes apenas al minuto, con un disparo de Santa Cruz que se iría alto. Paraguay buscaba golpear primero.

Durante los primeros 25 minutos, el conjunto brasileño se vio reducido simplemente a seguir el juego de Paraguay, y a ser constantemente presionados. Al igual que en el anterior encuentro, Estigarribia se mostraba como uno de los más desequilibrantes en el conjunto paraguayo, complicando a Brasil por la banda izquierda.


A medida que pasaba el tiempo, el Scratch recuperaba lentamente algo de terreno y posesión, aunque seguía muy presionado por Paraguay. A los 38, llegaría la sorpresa: cuando Paraguay más presionaba y más le cerraba el camino al área al Scratch, Jadson sacaría un remate desde afuera que se clavaría junto al palo de Villar, para adelantar a Brasil y sacudir todos los pronósticos de acuerdo a como venía el tramite del partido. Jadson encontraba la única forma de romper con la defensa paraguaya, y ponía el 1 a 0 parcial.

Sobre el final del primer tiempo, la gente comenzaba con un pedido que de a poco se va volviendo un clásico: “Haeeeedo, Haeeeedo”. Los paraguayos querían a su delantero más mimado, para emparejar las cosas y buscar la victoria. Así moría el primer tiempo.

Paraguay salió al segundo tiempo buscando el empate rápido, para poder emparejar la situación, y lo encontró a los 9 minutos: Estigarribia, uno de los mejores jugadores del conjunto guaraní, metería un buen pase para Santa Cruz, quien le pegaría de primera para decretar el 1 a 1. El gol complicó a Brasil, quien volvió a perder precisión y juego.

A los 21, llegaría otro mazazo para el Scratch: Haedo Valdez pondría el 2 a 1 tras meter el rebote de un disparo anterior que Julio César había salvado.

Brasil comenzó a buscar el empate desorganizadamente, con centros imprecisos y de forma atropellada; pero finalmente tendría su chance: A los 44, cuando el partido estaba por finalizar, Fred metería una volea desde el área grande y pondría el 2 a 2. Brasil no lo merecía, pero lo empataba y le robaba 2 puntos a un Paraguay que había mostrado buen juego.

El partido terminaba con un empate en dos goles, y con un Brasil que jugó mal y no lo mereció. Para mí, la figura se la llevó un Estigarribia que inquietó al Scratch durante todo el partido.


El día del Maestrico

Tras otro empate más en el grupo B, Venezuela y Ecuador se enfrentaban para definir quien sería el puntero de la zona. En los partidos anteriores también se habían dado empates, y este partido buscaba romper con la monotonía del grupo.

La vinotinto arrancaba mejor, con un par de disparos precisos, pero Elizaga (figura ecuatoriana del partido anterior contra Brasil) volvía a demostrar que era uno de los mejores jugadores de su selección, salvando su arco nuevamente.

Venezuela tenía mucho la pelota y no permitía que Ecuador armara una jugada colectiva, ya que los de amarillo trasladaban la pelota el poco tiempo que la tenían, sin poder avanzar. Sobre los 30 minutos, abruptamente Ecuador pasó a dominar el juego, encerrando a una vinotinto que se había perdido varias chances en el comienzo.

El primer tiempo finalizaba sin goles, y con un Ecuador que había crecido notablemente con el correr de los minutos.

Sobre el segundo tiempo, parecía repetirse lo sucedido en el comienzo del encuentro: Venezuela dominaba, y buscaba convertir rápido para adelantarse en el marcador. A los 16 minutos, llegaría la oportunidad para la vinotinto. El Maestrico González, quién sería reemplazado tras esta jugada, sacaría un remate increíble desde afuera del área, el cual con un efecto impresionante se clavaría en el arco Ecuatoriano. Venezuela se ponía 1 a 0 arriba y pasaba a liderar el grupo B.

Tras el gol, Ecuador pareció quedarse sin ideas. Trató de buscar el empate con intentos estériles, pero Venezuela seguía teniendo la pelota y a través de la posesión, también jugaba con la desesperación de los ecuatorianos.

El conjunto amarillo tuvo un par de chances para ponerse en igualdad, pero no pudo concretarlas (quizás por sus propios nervios) y el partido se acercaba lentamente al final con el marcador quieto en el 1 a 0. A los 48 minutos, el árbitro pitó el final.

Venezuela quedó así puntero del Grupo B, sorprendiendo a todos. El conjunto vinotinto muestra un juego ordenado, claro, buscando siempre la prolijidad y el intento de gol; y mereció el resultado final. Ecuador, por su parte, depende mucho de que Elizaga tenga actuaciones memorables, y debido a la ausencia de Valencia no tuvo una estrella que pudiera darles mayor vertiginosidad. El resultado fue merecido, y nuevamente, esta Copa América nos trajo una jornada impredecible.

El Tano Pasman

Increíble pero real, el Tano Pasman es el furor en You Tube. La locura de un hincha al borde de un ataque de descenso.



Grupo C: Perú sueña mientras Chile y Uruguay reparten puntos

Por Maxi Bibbo / @maxi_balcarce

Chile fue mas pero Uruguay le cerró el arco

Chile y Uruguay terminaron 1-1, en un partido muy entretenido que abrió la segunda fecha del Grupo C en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. El trámite se dio de manera pareja, donde ambos tuvieron posibilidades de gol pero no supieron capitalizarlas y en el final los de Claudio Borghi crecieron ante un resistente equipo charrúa.

Los dirigidos por Oscar Tabarez comenzaron mejor, haciendo circular la pelota y aprovechando la verticalidad de su tridente ofensivo. Una buena combinación entre Diego Forlán y Edison Cavani dejó a Luis Súarez solo contra Claudio Bravo pero la pelota se fue besando el travesaño. El sacudón hizo reaccionar a la “Roja”, que comenzó a llegar al área con sus carrileros. Arturo Vidal probó de media distancia inquietando a Fernando Muslera, quién la vio pasar cerca del palo izquierdo.

Forlán encabezó el ataque un rato más tarde sin poder romper el cero. El encuentro se torno trabado en el medio campo, con mucho rose y pierna fuerte, lo que disminuyó las ocasiones de cada uno, entrando a los minutos finales del primer tiempo sin visitas por los arcos. Ya en el ocaso, Sebastián Coates, el jugador de Peñarol ocupó el lugar de Mauricio Victorino en la zaga central, quiso despejar pero la pelota rebotó en Mauricio Islas e hizo una parábola que cayó en el travesaño de Muslera. Luego Humberto Suazo tuvo la última cuando tras triangular con Jean Beausejour definió desviado.

Chile salió al complemento con todo su poderío, al minuto Suazo armó una jugada personal y tiro un centro atrás que Luis Jímenez pateó a las manos del arquero. Uruguay sintió la presión y devolvió la gentileza, Suárez guapeó entre dos defensores trasandinos y habilitó a Alvaro Pereira para que este superara a Bravo, poniendo el 1-0 a poco del comienzo de la segunda parte. El gol consolidó a la “Celeste”, que se adelantó el campo y de la mano del delantero del Liverpool inglés, quién en una acción personal exigió al golero de la Real Sociedad, continúo arreciando contra el área chilena.

Enseguida, los de Borghi recogieron el guante, con Jorge Valdivia como conductor y la incursión de los volantes al arco contrario. El “Mago” habilitó a Beausejour, quién descargo con Alexis Sanchéz para que el atacante del Udinese italiano pusiera la pelota al palo más lejano de Muslera y decretara el empate. De ahí en más, el conjunto rojo se agrandó y controló a un equipo uruguayo que se dedico a luchar sin poder darle juego a los de adelante.

El enganche del Al Ain emiratí cabeceo en el área chica pero el arquero de la Lazio italiana controló sin problemas. Chile seguía sometiendo a los orientales, que no podían salir del asedio y optaron por corta el circuito de creación con juego brusco. Esteban Paredes, que ingresó a poco de iniciada la parte final, lo tuvo pero su tiro libre paso cerca, siendo la última del encuentro.

La igualdad les dio más seguridad a los muchachos del “Bichi”, que se asientan cada vez más y confirman un estilo de juego muy aceitado. La subida de los mediocampistas y la distribución del balón son características que lo distinguen de las demás selecciones. En tanto, los del “Maestro” Tabarez siguen dependiendo mucho de sus figuras pero la solidez defensiva y el temple de sus recuperadores le dan un plus especial para suplir sus falencias en la definición.

Los trasandinos cerrarán su participación en el grupo el próximo martes contra México en el mismo estadio. Mientras que Uruguay viajará a La Plata para enfrentarse con Perú.


Perú venció a México y se prende en la pelea

Perú le ganó 1-0 a México y se prendió en la lucha por la vanguardia del Grupo C, en un partido malo, donde ambas selecciones fueron mezquinas y las impresiciones fueron moneda corriente durante los 90 minutos. Los de Sergio Markarián hicieron un poco más para llevarse la victoria pero aún deben corregir errores en la creación, mientras que los dirigidos por Luis Fernando Tena sufrieron equivocaciones por la inexperiencia.

El conjunto del altiplano comenzó con gran vocación ofensiva, en los primeros minutos tuvo tres ocasiones de gol en los pies de Carlos Lobatón, Paolo Guerrero y Rinaldo Cruzado. El ataque peruano se mostraba incisivo ante una defensa mexicana endeble y sin respuesta, lo que le abría el camino a los incaicos. Los juveniles aztecas buscaban salir del acoso pero sus propios yerros, sumado a la presión de los volantes peruanos hicieron que aumentaron las dudas.

Giovanni Dos Santos no tuvo peso en la ofensiva, al igual que Rafael Márquez Lugo, quién se encontró solo contra los centrales andinos. El ex Barcelona tuvo dos claras pero en la primera su disparo dio en un defensor y la segunda fue resuelta por el arquero Raúl Fernández. Mientras tanto, Luis Michel, el golero del “Tri”, debió esforzarse para resistir los embates de Perú.

El primer tiempo dejó poco para ambos lados, por lo que en el complemento los de Markarián salieron en busca del gol y los tres puntos que lo colocaran en la lucha por la punta de la zona. El juego de los bicolores creció en movilidad pero no en efectividad, demorando la resolución del partido hasta los minutos finales. Los mexicanos despegaron del fondo, adelantándose en el campo y presionando en la mitad de la cancha.

El aviso azteca encendió las luces de los incaicos quienes de la mano de Luis Advíncula y Guerrero apretaron contra el arco al rival, controlando ampliamente el trámite del juego y la posesión de la pelota. La inclusión del Juan Vargas desde el arranque le dio mayor salida y proyección por las bandas. En tanto, los de Tena continuaban sin enhebrar una jugada de peligro.

El último cuarto de hora mostró el ímpetu peruano para ir a buscar la victoria. El delantero del Hamburgo alemán tuvo varias entre las que se destacan una que da en el palo y un tiro libre que se estrelló en el travesaño. El gol llegó a poco del final cuando Santiago Acasiete metió un tiro rasante al segundo palo de Michel que Guerrero empujo con el arco vacío. Luego del tanto, la desesperación azteca se hizo sentir, saliendo con todas sus armas en busca del empate.

Edgar Pacheco se demoró en la ejecución del un centro y dejó escapar la última posibilidad de convertir para los mexicanos. El argentino Sergio Pezzotta marcó el final y la alegría fue sólo de Perú, quién con este resultado se prende en la pelea por el primer puesto del grupo y deberá definir su situación con Chile, el próximo martes en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. En tanto, México casi no chances de acceder a la segunda ronda por lo que finalizara su participación dentro cuatro días cuando se mida frente a Uruguay en La Plata.