4 de junio de 2012

Boca, los penales y la final: una historia conocida


Por Juan Cuccarese / @jcuccaok

 En su intento de obtener la “Triple Corona”, Boca debía serle fiel a su historia y poner lo que tenía que poner para llegar a la primera final. Porque así lo demanda el escudo azul y oro que lleva en el pecho el jugador Xeneize: Boca puede ganar, empatar o perder, porque nadie es invencible. Pero tiene que poner huevos, porque es Boca.

 No fue el resultado que se hubiera esperado, quizás por el hecho de que el nombre del rival no inspiraba un temor particular (aunque de todas formas había que respetarlo) y recién comenzaba a sonar por el empate que había rescatado un tiempo atrás ante River. Pero Boca hizo lo que tenía que hacer, superando un cachetazo en el último minuto, y volvió a clasificar a una final luego de 5 años.

 Con un marco increíble, en Catamarca, Boca formaba con mayoría de titulares y algunos suplentes en la defensa. Por su parte, Deportivo Merlo ponía todo lo mejor para afrontar un partido histórico. Y lo hizo de esa forma, sin tenerle miedo al Xeneize, enfrentándolo como debe ser.

El equipo de Falcioni se encargó de crear juego, con un armador que solo con su nombre lo dice todo: Román. Del otro lado se encontraba el equipo de Ferraresi, que le plantó frente y pudo complicarlo en algunas ocasiones con contras peligrosas.

 A los 9 minutos, Manchot, de cabeza, casi convierte en propia meta para adelantar al conjunto de La Boca. Pero Capogrosso, muy atentamente, detuvo la pelota y salvó a su equipo. De todas formas, el esquema planteado por Ferraresi complicaba al Xeneize, ya que Merlo mostraba una defensa sólida, rápida y segura.

 Durante el primer tiempo, ambos equipos proponían con ataques veloces y contras temibles, pero ninguno concretaba. Boca amagaba en cada ataque con anotar, pero Merlo se mostraba seguro abajo y asustaba al Xeneize cuando se lo proponía. Durante los últimos minutos de la primera parte, el equipo de la B Nacional comenzó a superponerse a su rival y terminó poniéndolo en aprietos, pero el primer tiempo finalizó 0 a 0.

 Apenas comenzado el segundo tiempo, Boca tuvo su chance: Centro de Riquelme, desvío de Silva y Caruzzo aparecería para sacar un cabezazo certero, pero Capogrosso salvaba nuevamente al Charro.

Iban 57 minutos cuando Riquelme sentó cátedra y puso el 1 a 0 para Boca: Tiro libre para el Xeneize, y el 10, con una calidad envidiable, la colocaría al ángulo derecho de Capogrosso, que solo atinó a ver como la pelota entraba. El Xeneize se ponía arriba, pero Merlo no se achicaba.

El resto de la segunda mitad transcurrió sin muchas situaciones trascendentes, ya que Boca se cuidaba y el equipo de Parque San Martín no se animaba a arriesgar porque podía sufrir una contra letal. Pero el destino le tenía reservado algo más al equipo que ya había eliminado a Estudiantes.

A los 90, cuando el partido ya parecía definido y Boca estaba a punto de volver a una final, Friedrich sacó un zapatazo increíble desde afuera del área, que se coló por el palo derecho de Sosa. Deportivo Merlo, la cenicienta de la Copa Argentina, demostraba que estaba a la altura de las circunstancias y se ponía 1 a 1 en la última jugada del tiempo reglamentario.

 El partido finalizó y nuevamente aparecían los penales en un partido del Xeneize, lo cual se estaba volviendo una costumbre, al menos en esta Copa.

Arrancaría el equipo de Merlo: Conti ponía el 1 a 0. Riquelme, con una picada magnífica, pondría el 1 a 1. Manchot adelantaría nuevamente a Merlo, pero Silva dejaría las cosas 2 a 2. Yeri ponía el 3 a 2, y Somoza el 3 a 3, con un remate que Capogrosso estuvo a punto de detener. Friedrich, que había sido el héroe del Charro, erraría su penal, ante una buena atajada de Sosa. Mouche, con un remate que ingresaría pidiendo permiso, ponía la ventaja 4 a 3 para Boca. Con este panorama, Lázzaro, ex Estudiantes y Tigre, debía convertir para seguir. Y pondría el 4 a 4. Definía Caruzzo para Boca.

 Y como manda la historia del Xeneize, el defensor convirtió y le dio el pase a una nueva final. Otra vez Boca, como suele ser costumbre. Como lo manda ese escudo, esa historia, ese pasado, presente, y seguramente futuro también. Ahora, a definir contra Racing, entre el 30 de Junio y el 8 de Julio. Boca sueña con la “Triple Corona”… quién te dice que ese sueño no se termina volviendo realidad.