17 de enero de 2013

Eliminación del sub-20 Argentino: A hacerse cargo

Por Juan Cuccarese @jcuccaok
Como primer medida ante un suceso inesperado y catastrófico, el ser humano busca un chivo expiatorio a quien culpar. Deslindar responsabilidades parece la solución efectiva ante un problema, pero bien es sabido que no sirve de nada. Argentina, país futbolero por excelencia, acaba de ver eliminada a la Selección Sub-20 del Sudamericano, organizado en su casa y ante su gente. Se despide del certamen el conjunto que cuenta, quizás, con el mejor plantel en cuanto a nombres. Pero lamentablemente esto no se vio reflejado en la cancha.
Todos los culpables deberían dar la cara y hacerse responsables de esto. No sólo los jugadores, si no también el cuerpo técnico y los dirigentes de AFA. Y toco este último ítem porque hubo una desprolijidad dirigencial que afectó a la Sub-20 y que comenzó con la debacle: la salida (por la puerta de atrás) de Tocalli, debido a la no renovación por parte de Grondona para con Tojo, uno de sus colaboradores, luego de lograr el Mundial Sub-20 Canadá 2007. 
Una decisión personal que inicio un proceso de caída libre, del cual la Selección parece no recuperarse y, lamentablemente, del cual tampoco se vislumbra una solución cercana.
Luego de la salida del último DT campeón se designó a Batista, quien afrontó dignamente los JJOO de Beijing coronandose campeón, aunque vale aclarar que esa competición se considera Sub-23 y contó con las presencias de Messi y Riquelme entre otros. Pero luego de ese torneo algo sucedió. Argentina no volvió a ser la misma, porque no clasificó al Mundial de Egipto 2009 y luego, de la mano de Perazzo, quedó eliminada en Cuartos de Final en Colombia 2011. Increíble resultado para una Selección que, desde Qatar 95, había jugado 7 mundiales y había ganado 5.
Parte de la responsabilidad también les corresponde a Humberto Grondona y a Carlos Bilardo, dos hombres fuertes en la AFA, encargados de designar los cuerpos técnicos de la Sub-20. El hijo del mandamás de la Asociación del Fútbol Argentino reconoció que esta situación era un rotundo fracaso y considera el hecho de dejar su puesto, mientras que el DT campeón del mundo en 1986 aún no hace un mea culpa de la situación, al menos públicamente. El principal error de estos dos dirigentes fue considerar a la Sub-20 como un espacio para los amigos de la AFA, las viejas glorias del 86, técnicos que no contaban con la capacidad suficiente para hacerse cargo de estos equipos. En vez de inclinarse por directores técnicos con proyectos consistentes, capacidad de manejo de juveniles y logros destacados, prefirieron dar una oportunidad a aquellos que le dieron una de las alegrías deportivas más grandes al país. Pero no alcanzó. Fue un mal movimiento que le costó prestigio a la Sub-20.
El DT también tiene su parte de culpa en esto. Este Trobbiani es el mismo que, en Junio del 2012, declaraba a El Gráfico que “con cinco gambeteadotes en el equipo, sos campeón del mundo”. Es el mismo que dejó afuera a un jugador como Leandro Paredes, nueva joya de Boca Juniors, por considerarlo “lagunero e irregular”. Es el mismo que no respetó el plantel que había tenido buenos rendimientos en distintos torneos amistosos y sumó a último momento a las estrellas de Racing, que con tanto brillo encandilaron al DT. Es el mismo que dice hacerse cargo del fracaso pero desliza algunas responsabilidades a los jugadores, cuando está claro que es el líder del grupo y (tenga o no la culpa) debe hacerse cargo de lo que sucede.
Los jugadores también son responsables. No brillaron, cometieron errores y se dejaron pasar por encima. Pero todos dieron la cara y confesaron que estaban fracasando. Quizás no es la solución, pero si es un punto de partida para cambiar las cosas. En un país tan pendiente del fútbol, y sobre todo en una Selección Sub-20 que es la más exitosa del mundo, hace falta que se arreglen las cosas. A hacerse cargo, muchachos.

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