14 de febrero de 2013

Real Madrid 1 - Manchester United 1: A mano

Por Leticia Del Valle Bonache @gazpachera



Será en Old Trafford cuando se decidirá cuál de los dos grandes de Europa pasará a la siguiente fase de la competición europea. En un partido en el que lo difícil era que no hubiera más goles, las porterías se llevaron gran parte del protagonismo. Ambos equipos hablan de una vuelta aún abierta y con todo por disputar, pero la realidad dicta que, aunque no es en absoluto imposible, este gol en contra en casa no es un buen resultado para el Real Madrid.

El Real Madrid salió al campo a darlo todo, tal y como demuestran las tres ocasiones encadenadas en los 5 primeros minutos, cuando Khedira (1´), Di María (3´) y Coentrao (5´) tiraron a puerta en busca del gol. La más clara de todas ellas fue la de este último, con un tiro que ya cantaba como gol todo el Bernabéu pero que De Gea consiguió despejar hacia el palo metiendo la mano in extremis. Enorme De Gea anoche, quien se empeñó en frustrar todos los esfuerzos madridistas, que llegaron a tener hasta quince ocasiones de gol.

No había nada decidido. El equipo blanco salió a controlar el encuentro, y en cuanto el Manchester United se abría, el Madrid sometía con sus llegadas, encontrando el espacio por la banda que defendía el joven Rafael de los Diablos Rojos. Pero los grandes no tienen miedo. Impulsados por Rooney y con el temible Van Persie siempre a la búsqueda del gol, el United sacó un as de la manga, Wellbeck.

Fue de él el gol a balón parado, en el minuto 10, con un Diego López que se adelantó en busca de un balón que esperaba más lento y con una defensa blanca más pendiente de la lucha que de la pelota. Por suerte para el Madrid el gol no tardó mucho en llegar. Diez minutos después del de Wellbeck, en el 20´, Cristiano metió de cabeza con un espectacular salto a pase de Di María desde la izquierda. Al llegar el descanso, el empate sabía a poco. El entusiasmo madridista de cara a portería y la certeza de que un grande de la estrategia como el United es siempre imprevisible hacían casi imposible pensar que ese sería el resultado final.

En la segunda parte el guión cambió. El Madrid aún dominaba la posesión del balón, pero no encontraba la vertical ni buscaba profundidad. El equipo español se quedó sin imaginación, estaba encorsetado, con la delantera esperando un balón que nunca llegaba. Mourinho sabe que los huecos no se abren solos, y es por eso quizá que decidió sacar a Modric, buscando así una movilidad y velocidad que tampoco llegaron con el cambio. El Manchester se encomendó a la especialidad de su entrenador, la estrategia, cerrándose y buscando una contra que tampoco llegó a cuajar.

ALINEACIONES:

REAL MADRID: Diego López, Arbeloa, Varane, Ramos, Coentrao, Alonso (Pepe 84´), Khedira, Di María (Modric 75´), Ozil, Ronaldo, Benzema (Higuaín 60´)

MANCHESTER UNITED: De Gea, Rafael, Ferdinand, Evans, Evra, Jones, Carrick, Wellbeck (Valencia 73´), Rooney (Anderson 84´), Kagawa (Giggs 64´), Van Persie.