7 de febrero de 2013

Suecia 2 - Argentina 3: Adelante te destroza



Por Juan Cuccarese @jcucca

En el marco de una atractiva fecha FIFA (en la cual también se enfrentaron Inglaterra-Brasil y Holanda-Italia), Estocolmo era la ciudad elegida para albergar la primera presentación del año de la Selección Argentina. El altísimo nivel de Lionel Messi era uno de los motivos que, luego de un tiempo, reavivaron el interés de la gente por la Albiceleste; y en esta ocasión se cruzaría con el siempre atractivo juego de Zlatan Ibrahimovic, lo cual agregaba aún más expectativa al partido.

Sabella optó por una formación con bastante peso ofensivo, mientras que el conjunto dirigido por Hamrén planteó un esquema para contrarrestar los constantes ataques argentinos que no funcionó. Argentina se puso arriba rápidamente, ya que a los 2 minutos Higuaín anotó el primer tanto tras una buena jugada de Di María.

Fiel al estilo de Sabella, la Selección se caracterizó por la rapidez en los contraataques y la posesión de pelota. Dominó ampliamente a su oponente en el primer tiempo, especialmente en la primera media hora. El juego se desarrolló por completo en el campo sueco, en gran parte gracias al trabajo del mediocampo argentino.

Aún con el gran dominio argentino, Suecia llegó al empate rápido. A los 17 minutos, Olsson conectó un buen centro con un potente cabezazo y descolocó a Romero. Lo que a priori preocupaba al elenco nacional terminó siendo la única arma de Suecia para desequilibrar, ya que Ibrahimovic no tuvo un buen partido. Kallstrom tuvo algunas intervenciones interesantes por la banda derecha, pero no alcanzó ya que Argentina se puso arriba nuevamente un minuto más tarde.

A los 18, un pase largo coincidió con un fallo a la hora de cubrir por parte de la defensa sueca, y el Kun Agüero recibió sólo en el área contraria, para picarla con la categoría de siempre y poner el 2 a 1 para el visitante. Nueve minutos después, Higuaín (nuevamente) sería el encargado de anotar el tercer tanto: luego de un fuerte remate de Messi, el delantero capturó el rebote y aventajó aún más al equipo argentino, que parecía perfilado a golear.

Durante gran parte de lo que restó del encuentro, Argentina tuvo la posibilidad de abultar el resultado. La mala fortuna y una dudosa decisión del árbitro en una chance de Messi hicieron que el resultado quedara 3 a 1 hasta el último minuto de adición, cuando Suecia descontó con un golazo de tiro libre por parte de Elm. Si bien el equipo de Sabella dominó con mucha tranquilidad, Suecia se despertó en la segunda etapa y animó un encuentro que parecía apagarse lentamente.

En definitiva, vale rescatar el funcionamiento colectivo. El primer tiempo fue de lo mejor que se ha visto en mucho tiempo: un equipo con posesión, veloz y contundente, que arrolló a su rival y pudo golear. A su vez, no hay que enceguecerse y reconocer los errores propios. La defensa sigue siendo la misma, endeble y poco segura. Hay tiempo y nombres para corregir el problema antes de lo que realmente importa: el Mundial. La ilusión está, como siempre. Y más aún con este poderío ofensivo.