14 de marzo de 2013

Nacional (u) 0 - Boca jrs 1: La batalla de Montevideo


 
Por Juan Cuccarese @jcucca

Era un partido hecho a la medida de Boca. Partido caliente, bien de Copa. No definitivo, pero si importante, porque una derrota podía complicar mucho al Xeneize. Quizás por eso lo ganó así, sin ser mucho más, suspirando hasta el último minuto. A lo Boca, en definitiva. El equipo de Bianchi se llevó los tres puntos del Estadio Centenario, en una parada complicada. Venció por 1 a 0 a Nacional, con gol de Riquelme de penal, y se acomodó en el segundo lugar del Grupo 1.

El equipo argentino comenzó con mayor dominio del balón, y con Riquelme como eje principal. De todas formas, no atacaba mucho, y Nacional se dedicaba a armar bien sus líneas y cortar el juego rival. La única chance que tenía el Xeneize en veinte minutos era un tiro libre de Román, que Bava despejaría bien. Hasta que llegó el penal para Nacional.
 

A los 21 minutos, tras un foul de Claudio Pérez, el árbitro decretó la pena máxima y le mostró la segunda amarilla al central de Boca, quien debió irse expulsado. Ivan Alonso se hizo cargo del penal, pero su disparo se fue por arriba del travesaño. Nueva chance para el equipo visitante, que se salvaba y tenía 70 minutos por delante para superar al conjunto charrúa.

Desde el penal hasta los 44 minutos se vivió un partido muy disputado, con una leve superioridad de Nacional. Todo se jugaba en media cancha, con pocas llegadas profundas y sin chances claras de gol por parte de ambos equipos. Pero sobre el final del primer tiempo, el árbitro “compensó” y cobró un penal para Boca, por falta de Scotti, de esos que acá se cobran poco y nada.

Riquelme decidió patear el penal, y con un remate alto a la derecha del arquero puso el 1 a 0 que sería definitivo, cuando aún restaba toda la segunda etapa. El equipo del Virrey acomodaba el resultado a su favor y se relajaba para afrontar una segunda parte complicada.

Durante el primer cuarto de hora de la segunda etapa, Boca dominó ampliamente a su rival, aunque sin crear situaciones manifiestas de gol. Pero a partir de los 60 minutos cambió la ecuación de la escuadra local, que decidió salir con el cuchillo entre los dientes para empatar el partido. Allí fue cuando Orión, con una actuación que recuerda a su primer año en el club, comenzó a transformarse en la figura del encuentro.

Si el partido ya se había inclinado definitivamente para el equipo uruguayo, a partir de los 70 minutos comenzaría el sufrimiento para los Xeneizes, que comenzaron a replegarse en la cancha y a defender el resultado. Nacional fue a buscar el partido con todo, de la mano de Recoba, pero aún así no lograba tener una oportunidad clara de convertir. Algunos remates lejanos de Scotti o Damonte no lograron siquiera preocupar a Orión, que respondió con efectividad ante la presión.

Finalizando el partido, llegó la chance más peligrosa de Nacional: a los 87 minutos, Vicente Sánchez quedó sólo frente a Orión, pero el arquero mostró sus reflejos e intervino rápidamente para cortar con la ocasión y quedarse con los tres puntos. Así finalizó el encuentro, y Boca consiguió esta victoria tan ansiada. A lo Boca, como le gusta (aunque a veces no lo digan) al hincha, sufriendo, cortando clavos. Pero gritando, al final, con ese último suspiro, un “Vamos Boca” enorme, casi tan grande como la esperanza de los Xeneizes de que ahora empieza la remontada. Y quien te dice…

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