4 de abril de 2013

Boca jrs 1 - Barcelona (e) 0: Un regalo de cumpleaños


Por Juan Cuccarese @jcucca


Un regalo de cumpleaños. Eso necesitaba Boca, y eso consiguió. En un momento complicado del club, con un rendimiento pobre y pocos resultados, el partido ante Barcelona de Ecuador asomaba a priori como uno de los más importantes; sobre todo porque podía dejarlo muy bien parado para clasificar a los octavos de final. Y llegó el regalo: Boca ganó 1 a 0, tuvo tramos de buen fútbol y se ubicó (por lo menos hasta mañana) en la primera posición del Grupo 1.

El Xeneize arrancó motivadísimo, y motivos no le faltaban: volvía Román, la Bombonera estaba de fiesta y la victoria significaba acomodarse en la tabla. Y golpeó rápido. A los 8 minutos, tras un córner, Ledesma bajó la pelota de cabeza y llegó Nicolás Blandi para empujarla (con la mano, pero sin intención) y poner la ventaja en el marcador. 

La rápida conquista empujó al Xeneize, que comenzó a manejar los hilos del juego. Por momentos se vieron asociaciones brillantes, buenas triangulaciones y, sobre todo, una idea futbolística, que hace rato no se veía. Riquelme, condicionado físicamente por su regreso casi obligado y un tirón en los primeros minutos, se mostró rápido y colaborativo. Blandi tuvo un partido increíble, desequilibrando constantemente. Y el Barcelona cedió terreno, jugando en un nivel bajo y sin el aporte habitual de Damián Díaz.

A los 22 minutos, el Burrito Martínez tuvo una buena chance con un remate fuerte desde el borde derecho del área, pero Banguera despejó bien. Ocho minutos más tarde, Blandi pudo haber mojado nuevamente tras un centro de Somoza, pero su cabezazo se estrelló contra el travesaño.

Boca se fue al entretiempo con una enorme ventaja, que si bien no se reflejaba en el resultado, amenazaba con aumentar durante la segunda etapa. Barcelona no podía hilvanar una jugada, y dependía mucho de los desequilibrios de Arroyo, un buen jugador con algunos problemas temperamentales.

Para la segunda mitad, Boca relegó terreno, como viene siendo costumbre. De todas formas, el visitante no supo aprovechar la tenencia del balón, pero inquieto al equipo de Bianchi más que en el primer tiempo. El local pudo haberse puesto 2-0 a los 54, cuando “Pol” Fernández desbordó a varios rivales, pero el remate se le fue muy alto.

La victoria parecía segura pese a que la ventaja era mínima, pero durante los últimos diez minutos Boca debió sufrir. A los 80, Matamoros sacó un buen disparo, pero Orión respondió sobriamente como todo el partido. Y la polémica, que ya se había instalado luego del gol “con la mano” de Blandi, apareció nuevamente a los 84.

En un mano a mano contra Orión, Damián Díaz quedó bien posicionado para el gol, pero Caruzzo llegó desde atrás y cometió una falta brutal. El árbitro decidió no sancionar la pena máxima en una elección muy controvertida, y salvo al Xeneize del posible empate. Así finalizó el partido, con el triunfo por la mínima para el local.

No hay que exagerar la situación. Se consiguieron los tres puntos, que eran necesarios para la clasificación; y por momentos se jugó bien. Pero los errores de siempre aparecieron nuevamente: desacoples defensivos, falta de intensidad y recaída durante la segunda parte. A trabajar Xeneize, que todavía falta mucho.