3 de abril de 2013

Independiente 1 - Boca jrs 1: No les sirve


Por Juan Cuccarese @jcucca

Una pesadilla. Eso pareció el partido de hoy. Porque Boca arrancó mal, con un penal en contra y una expulsión. Porque pareció recuperarse luego, poniendose en ventaja. Y porque apareció finalmente el Boca de siempre, el apagado, el que sale a cumplir con el partido y listo. Así no se puede ganar. Así no se puede llegar a nada. Así, Boca no es Boca. El Xeneize empató 1 a 1 con Independiente en Avellaneda, y se alejó aún más de la lucha por el campeonato.

Independiente arrancó incisivo, algo que sería una constante del partido, atacando con Caicedo como estandarte. El delantero tuvo un mano a mano con Orión apenas un minuto luego de empezar, pero el arquero Xeneize respondió con efectividad. Tres minutos más tarde, Laverni le anularía un gol a Silva por offside (bien cobrado).

A los 10 minutos, luego de un buen ataque de Ledesma minutos antes, llegaría la primera polémica: penal para Independiente por falta de Pérez. Bien sancionado por Laverni, aunque muchos quedaron con dudas, ya que el defensor Xeneize llega a destiempo. Un minuto más tarde, el Rolfi Montenegro tomó la pelota para hacerse cargo, pero Orión se tiró bien y contuvo la pena máxima.

Apenas seis minutos más tarde, Laverni tomaría otra decisión importante: expulsión a Cellay por cortar una “ocasión manifiesta de gol” de Independiente. Hubo mucha discusión sobre esta jugada, ya que el delantero del Rojo no venía con pelota dominada, pero de todas formas la sanción estuvo bien. Boca se quedaba con 10 y comenzaba a relegar el partido. Unos minutos más tarde, Leguizamón tuvo una buena ocasión, pero Orión respondió efectivamente.

El equipo de Gallego seguía llegando de la mano de Caicedo, pero no podía convertir. Tuvo varias chances, pero Agustín Orión continuó con su gran labor y se erigió como la figura del encuentro. Y en el momento que más atacaba Independiente, llegó el mazazo.

A los 38, tras una gran jugada de Sánchez Miño con posterior centro, Silva cabeceó bien y puso el 1 a 0 para el Xeneize. Así, Boca se iba al entretiempo con una buena ventaja, sobre todo considerando la superioridad numérica de su rival. Al salir para el segundo tiempo, fue expulsado Carlos Bianchi por demorar más de 15 minutos.

Sobre los dos minutos, Orión contuvo otro remate más del local, esta vez de Mancuello. Independiente llegaba mucho pero no podía efectivizar las chances. El Rolfi también tendría su chance a los 15, pero su disparo rebotaría en la defensa de Boca.

Cuando parecía que el Rojo estaba destinado a no convertir, llegó el empate. Farías tuvo un mano a mano (en offside clarísimo, casi un metro adelantado) que Orión tapó muy bien, pero Morel Rodríguez llegó desde atrás para hacer cumplir la ley del ex y poner el 1 a 1 definitivo. Empate merecido para un equipo que había buscado constantemente y no ligaba, aunque debía haber sido anulado por Laverni (que dicho sea de paso, no tuvo su mejor partido).

A los 24 minutos, Sánchez Miño tuvo una buena oportunidad con un disparo lejano, pero Rodríguez rechazó bien para evitar la ventaja. De allí en más, Boca no tendría ninguna otra ocasión, ya que se replegaría para contener los repetidos ataques de Independiente.

La más clara que tuvo el conjunto de Avellaneda fue a los 36, cuando Benítez recibió sólo frente al arco y remató muy alto. Luego, Villafáñez y Montenegro tuvieron sus oportunidades, pero tampoco pudieron convertir. Llegó el final del partido, y ambos equipos se llevaron un punto que no le sirve a ninguno.

No fue negocio el resultado. No lo fue porque Independiente sigue en descenso, y porque Boca sigue sin ganar (y llega a los 6 seguidos por AFA sin conseguir victorias). No lo fue porque Boca jugó con uno menos y el Rojo no pudo aprovechar eso, y tampoco lo fue porque el Xeneize pudo haberlo ganado y se metió atrás. Queda mucho trabajo por hacer, y el tiempo aprieta. Apurate, Boca.

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